Zocodover. Homenaje Comuneros 2011

Zocodover. Homenaje Comuneros 2011

viernes, 30 de enero de 2026

MILAGROS Y LUIS (ELEGÍA)



Esta entrada debería haberse escrito el año pasado recién terminado, pero por circunstancias de la vida del redactor de esta bitácora ni ha habido tiempo ni fuerzas para acometer esta tarea.

Pero como uno de los últimos blogueros del castellanismo os debía una explicación, y, parafraseando la eterna película de Berlanga, esa explicación os la voy a pagar.

El año pasado , 2025, nos dejaron dos de los miembros fundadores de una agrupación musical sin la cual muchos no seríamos como somos, no pensaríamos como pensamos respecto a nuestra idea de España, nuestra idea de nuestras raíces, lo más esencial. Lo único que nos queda cuando todo el mundo en el que creimos haber vivido se tambalea ante una realidad cambiante en la que día tras día se nos intenta convencer de que todo lo que creimos seguro eran una sucesión de mentiras. 

Ese grupo, fundamental para la supervivencia del Folk castellano y su difusión entre la juventud de una etapa decisiva de nuestra Historia fue el Nuevo Mester de Juglaría, Primero nos dejó Milagros Olmos, una de las dos voces femeninas del Mester, que participó en 15 de sus discos y en cientos de actuaciones. 

Meses después el que pasó a la Castilla eterna fue Luis Martín. 

Poco puedo decir sobre ellos o sobre el Mester que no pueda leerse en internet o en la muy completa biografía sobre sus años fundamentales escrita por José Aldea:  "Nuevo Mester de Juglaría: 25 años de canción tradicional (1969-1994)"

Estas torpes y escasas líneas quieren rendir homenaje a estas dos personas y al grupo que integraron. En realidad van a constituir un canto fúnebre por el más influyente e importante grupo de Folk castellano y por toda una época que no volverá.

El Nuevo Mester de Juglaría desde su fundación en 1969 formó parte de esa "nueva ola" del Folk en España entre los años 60 y 70 agrupaciones como Jarcha, Nuestro Pequeño Mundo, Aguaviva, Jubal, La Compañía, Vino Tinto y otras muchas. 

En esa época este era un género popular, que sonaba en las radios. Los niños aprendíamos folklore de las distintas regiones históricas de las Españas. Años antes del invento de las autonomías que fragmentaron Castilla en cinco partes la música sirvió de nexo de unión   y concienciación de nuestras músicas tradicionales. Y en ese renacimiento cultural fue fundamental el Mester, siguiendo la senda que en los años 60 habían iniciado Joaquín Díaz o Ismael (con o sin Banda del Mirlitón) y que en el caso de Castilla había tenido pioneros tan importantes como Agapito Marazuela.

Como en otros casos, estos jóvenes recorrieron buena parte de las Castillas (y León) recopilando canciones tradicionales. 

"Durante estas recogidas de canciones, era frecuente ver a algún miembro del grupo con una casete y una grabadora en la mano junto a un equipo periodístico, recogiendo instantáneas o vídeos de algún miembro del Mester grabando canciones como mayos o jotas. El Mester, debe todo lo que es, a esas personas que desinteresadamente cantaron esas canciones para que el grupo las recogiera" ( Wikipedia, https://es.wikipedia.org/wiki/Nuevo_Mester_de_Juglar%C3%ADa ) 

El Mester contribuyó significativamente a mantener viva la llama de una cultura agonizante por la falta de interés de los propios castellanos y los poderes políticos. Además abrieron una puerta por la que muchos otros entraron, como  Candeal , La Musgaña, Aljibe...hasta llegar a nuestros días con Vanesa Muela. Incluso influyendo a jóvenes músicos de otros ámbitos, como los abulense-madrileños Ars Amandi (creadores del "Rock castellano") o los peculiares Hermanos Cubero (una pareja de arriacenses emigrados a Cataluña).

En todo caso, aparte de su importante papel de recuperación y difusión del folk de las Castillas, el Mester fueron, son, algo más que un grupo Eolk. Para muchos adolescentes y jóvenes de Segovia, pero también de Madrid y de otras partes de Castilla fueron un referente no solo cultural, sino identitario en una etapa de transición entre el franquismo y el régimen autonómico.  Una época en la que aún era fácil encontrar banderas castellanas en la Metrópoli madrileña, sobre todo moradas . Ese morado erróneo como color de Castilla (1) pero que había pasado a la bandera de la 2ª  república y a la franja morada del escudo del Real Madrid, al ser este un equipo castellano (2). Eran tiempos preautonómicos en los que el mapa de las regiones históricas recogía solamente dos Castillas, la Vieja y la Nueva. Para los mças jóvenes: Castilla la Vieja, integrada por Rioja, Cantabria y la parte castellana de la actual Castilla y León. Y Castilla la Nueva, compuesta por las actuales comunidades de Madrid y Castilla-La Mancha.

En todo caso reivindicación, identidad, ilusión y tradición estaban sobre la mesa en aquellos años de transición. Y el Nuevo Mester formó parte de todo aquello. Incluso en el "rompeolas de las Españas". Recuerdo haber asistido a conciertos multitudinarios en el marco incomparable de la Plaza Mayor de Madrid (que yo recuerde, les vi allí en 1982 , en 1988 con mi queridísimo amigo M. Montes, en 1990 con una amiga manchega, y alguna vez más) en los que cientos de banderas castellanas agitábanse al viento (¿dónde están hoy día sus portadores, me llevo preguntando desde entonces). En alguno de aquellos conciertos el Mester nos recordaba cómo los comuneros madrileños, Juan de Zapata en cabeza, habían auxiliado a los segovianos o denominaban  jocosamente a Madrid como "el mayor pueblo de la provincia de Segovia". Todo eso entre gritos de "Castilla entera se siente comunera"

Parece que hayan pasado siglos desde aquellos días. Décadas de "lavado de cerebro" autonómico dividiendo a madrileños, segovianos, toledanos o arriacenses en unos entes que nos vendieron como meramente administrativos pero que han ido imponiendo una agenda identitaria mediante los medios de comunicación y el sistema educativo (adoctrinador más bien) , de tal manera que tras cuatro décadas el madrileño ignora cuando no desprecia a sus hermanos de provincias limítrofes , desde la superioridad del "cosmopaletismo" y engreimiento más atroces. Décadas en las que los hermanos "castellanoleoneses" se han apropiado del concepto de únicos castellanos, a veces, y otros como auténticos castellanos con pedigrí y pureza étnica. Años en los que se ha querido convertir en manchegos a los no manchegos de amplias zonas y comarcas de Toledo o Cuenca, y qué decir de los para nada manchegos de la provincia de Guadalajara. De las invenciones de Cantabria o la Rioja ni me apetece hablar. Quien quiera, que consulte la bibliografía al respecto, desde don Claudio Sánchez Albornoz a la Asociación Socio-Cultural Castilla. 

Pues eso. Parecieran siglos. Tuve el honor y el placer de conocer a los miembros del Nuevo Mester en los Homenajes castellanos a Labordeta en Burgos (2013) y Madrid (2014) (3)

En el de Burgos incluso hubo un joven que creyó que yo formaba parte del grupo, mientras charlaba en la barra del "Hangar" con Fernando y Llanos.

En todo caso, como decía mi abuela Victoria, en una vida hay muchas vidas. Y en una de ellas el Mester ha sido pieza fundamental.

Por tanto y por tantos que ya no están , GRACIAS MILAGROS, GRACIAS, LUIS, GRACIAS NUEVO MESTER DE JUGLARÍA



(1)  Sobre el error de considerar erróneamente el morado como color del pendón de Castilla, recomiendo los siguientes enlaces: 

https://asc-castilla.org/castilla/historiasup/heraldica-de-castilla/el-morado-qdeq-castilla-una-sucesion-de-confusiones/

https://www.abc.es/toledo/20140319/abcp-morado-color-castilla-20140319.html

https://www.larazon.es/cultura/historia/20211114/7qgmzjnqmjfuhm3s7xwaopxk3i.html

https://banderasinauditas.blogspot.com/2018/03/el-morado-de-castilla-que-nunca-fue.html

https://www.curistoria.com/2014/05/la-bandera-republicana-tiene-el-morado.html

https://areapatriniani.blogspot.com/2012/04/el-pendon-de-castilla-morado-o-carmesi.html


(2) https://madridcastilla.wordpress.com/2012/08/12/la-perdida-de-identidad-del-real-madrid/

"La llegada de la Segunda República cambió los colores del club de fútbol más laureado de España. Desde 1931 y hasta nuestros días, el escudo del Real Madrid luce una banda de color morado o violeta. Del mismo modo que la bandera de la Segunda República , el Real Madrid quería que esa nueva banda representase las raíces castellanas del club y de la capital de España. Pero, en realidad, ni el color morado ni el violeta o púrpura son los propios del pendón de Castilla. Con el tiempo, el morado y el violeta se convirtieron en los colores secundarios del Real Madrid, y en los de la camiseta del segundo equipo del club, el Castilla ." (https://www.abc.es/deportes/futbol/abci-colores-republicanos-real-madrid-201204130000_noticia.html )

https://www.youtube.com/shorts/fav3b486C0Q

https://okdiario.com/diariomadridista/real-madrid/historia-significado-todos-datos-del-escudo-del-real-madrid-224616


(3) https://www.diariofolk.com/noticia/homenaje-a-labordeta-en-burgos/

 https://partidocastellano.org/2017/07/11/burgos-homenaje-castellanista-a-labordeta-18102013/

https://www.diariofolk.com/noticia/homenaje-castellano-a-labordeta/

https://www.elperiodicodearagon.com/cultura/2014/03/30/homenaje-castellano-labordeta-ayer-madrid-47311666.html

https://www.facebook.com/HomenajeLabordetaMadrid/

https://www.youtube.com/watch?v=JCq2FRtbNSg&list=RDJCq2FRtbNSg&start_radio=1

https://www.youtube.com/watch?v=wzCZKsuWD9k&list=RDwzCZKsuWD9k&start_radio=1










viernes, 2 de mayo de 2025

2 de mayo: Madrid, el Berín oeste de una Castilla dividida

 




ICH BIN ein BERLINER” (J.F. Kennedy)



Dos de Mayo, un año más. Durante casi dos siglos el Dos de Mayo fue celebración nacional, entendida ésta como esta de todos los españoles. Pero desde 1983 se ha constituido en (mejor dicho, la han constituido) fiesta del lander, taifa o incomodidad autónoma de Madrid. 


Recordemos los hechos históricos. Un Dos de Mayo de 1808 el pueblo de Madrid se levantó en armas contra el invasor francés. Móstoles, la Moncloa, Manuela Malasaña, Daoiz y Velarde… son patrimonio madrileño, qué duda cabe. Pero sobre todo son patrimonio de todos los españoles, al igual que el tambor del Bruc o Agustina de Aragón.


Utilizar a los héroes del Dos de Mayo como algo exclusivo de Madrid y monopolizar su iconografía es algo tan sesgado y manipulador como identificar a los Comuneros y el 23 de abril con algo exclusivamente ”castellanoleonés” o el Ingenioso Hidalgo con el invento cagtellano-manchego (no lo digo yo, el propio José Bono reconocía que esa Comunidad era un “invento”). 


Este régimen autonómico que ha ninguneado y troceado a Castilla,  madre de la Patria,  ha inventado regiones que no existían hasta los años ochenta (Rioja, Cantabria, Madrid, qué casualidad, todas castellanas) . Y no sólo eso, sino que las ha dotado de unas fiestas y unos héroes, reales o ficticios (Comuneros, Dos de Mayo, don Quijote) que no deberían ser monopolio de ninguna región.


El Dos de Mayo ha quedado pues instituido como fiesta “regional” de la Comunidad de Madrid. Comunidad artificial donde las haya, con un himno que casi nadie conoce y que a muchos nos parece, ¿cómo decirlo?… Comunidad última en constituirse, forzada por las circunstancias de la sacralizada transición (1) y patrocinada por las presiones de los separatistas periféricos (2) aun contra la opinión de muchos de nuestros ilustres próceres (Tierno Galván, Tamames...). A tal respecto recomiendo encarecidamente el video que editó la Asociación Socio-Cultural Castilla sobre el proceso autonómico en Castilla la Nueva y que puede verse en youtube y al final de esta entrada.


En cualquier caso cuando las circunstancias y los intereses de los que mandan llevaron a la secesión de Madrid separándola de su región geográfica e histórica muchos, entonces imberbes púberes, pensamos ingenuamente cosas como “esto no tiene nada que ver con nuestra identidad”, ”seguimos siendo castellanos, aunque a nuestra manera” o “esta es una división administrativa, motivada por las diferencias socio-económicas”. El tiempo, implacable juez,  ha demostrado que todo fue mentira. 


Nos tranquilizaba que la bandera fuese rojo carmesí en honor de Castilla, aunque muchos lo ignoren o quieran ignorar (véase ley de la bandera y escudo). O que el escudo representase nuestra castellanidad al hacer clara referencia a las dos Castillas de las que se supone que Madrid iba a servir de puente (al final ni puente, ni viaducto). A día de hoy el escudo está proscrito “de facto”. Ni está ni se le espera en edificios públicos, caso único entre las comunidades autónomas. 


También acabaría falleciendo el “Consejo de las Castillas”, creado por los presidentes Bono, Ruiz-Gallardón y Lucas, sobre el que un tal Angel Pérez, de Izquierda Unida, recriminó a Gallardón “Usted quiere resucitar la España de los Reyes Católicos”. Qué se puede esperar de una supuesta izquierda que defiende todas las identidades y nacionalidades del Estado salvo la castellana. Para la izquierda jacobina Castilla es algo rancio, franquista o un invento de Onésimo Redondo. Para la derecha no pinta mejor, obsesionada con una imagen monolítica de una España uniforme precisamente desde la castellanidad que niega. Esa derecha liberal que dijo a los madrileños que no tenemos identidad, o que nuestra identidad es no tener identidad (Ruiz Gallardón dixit, y en esas han seguido Aguirre, Ayuso...). Finalmente, derechas e izquierdas madrileñas y estatales unidas en negar cualquier atisbo de castellanidad madrileña. 


Décadas de autonomía, lejos de suponer una mera cuestión administrativa y de servicio descentralizado al ciudadano, se han convertido en un proceso deliberado de descastellanización de la Villa y Corte y, lo que es más grave, de una provincia eminentemente castellana. Años de mentiras y ocultaciones .


Se nos dice que somos cosmopolitas, multiculturales y una especie de Nueva York mesetario. De hecho se nos ha convertido en una especie de Berlín Occidental rodeado no de comunistas, sino de “paletos campesinos”,  que es como muchos madrileños descastados ven a sus provincias limítrofes y hermanas. No hay nada peor que un nuevo rico. Y no hay nada más chulo y prepotente que un madrileño que reniega de su identidad, que aplaude todo lo que huele a “étnico” y folclórico cuando el folclore es de Alto Volta o Guatemala, mientras desprecia y ridiculiza sus propias raíces culturales.


No, no somos Nueva York. Ojalá fuésemos Londres o Barcelona. Un londinense se siente londinense, INGLÉS , británico y cosmopolita. Un barcelonés puede sentirse barcelonés, CATALÁN, (alguno) español y cosmopolitas. Pero el madrileño soñado por el régimen es capitalino, español a secas y sufre de Cosmopaletismo agudo.


En Madrid nadie es forastero. A todo el mundo acogemos con hospitalidad. Entonces, ¿por qué cualquier recién llegado nos viene a decir lo que somos o no? Mi abuela era madrileña, mi bisabuela era madrileña, mi madre era madrileña. No me considero por ello mejor que nadie. Pero a estas alturas del partido NADIE me va venir a decir lo que soy o lo que dejo de ser. En cierta ocasión un amigo dijo que no reconocía su “engendro” autonómico. Yo objeto también del mío.


Muchas veces me siento así, como un palestino que ve cómo los colonos ocupan su tierra y arrancan sus olivos. Y como un palestino, no reconozco a este Estado de Israel llamado Madroñistán. Tras años de lavado de cerebro colectivo desde Telemadrid, los medios de comunicación de la partitocracia, la “Educación” que sufren nuestros hijos… algunos no nos resignamos a ser un “departamento” napoleónico. En el Dos de Mayo reivindicamos el papel de Madrid como comunidad castellana, española, cosmopolita y orgullosa de sus raíces. Feliz Dos de Mayo a todos los madrileños y visitantes. 


VIVA MADRID CASTELLANO.

( Publicada originalmente en mi otro blog https://pepinillomutante.blogspot.com/2013/05/ich-bin-ein-berliner-soy-berlines-sobre.html ) 


(1) Rechazo de las dos CCAA castellanas “grandes”, CLM y CyL)
(2) Al igual que el nacionalismo vasco presionó para la secesión de Cantabria y la Rioja del engendro castellanoleonés, el catalán hizo lo propio para que Madrid quedase al margen de su región natural, Castilla la Nueva, que pasaría a llamarse con el estrambótico nombre de Castilla-La Mancha



 

jueves, 20 de junio de 2024

DÍAS DE IRA Y VINILOS


Esta entrada se iba a intitular “el día del cabreo”, pero así me pareció más épico . Y menos ordinario. El caso es que tenía pensado escribir algo por el 23 de abril, pero , parafraseando a Aragorn, ese no fue el día. Luego pensé unirlo con el 2 de mayo, otra fecha monopolizada por otra comunidad castellana , y después el 15 de mayo, otra fecha significativa en mi devenir.


Finalmente casi nos hemos plantado en junio. O sea. 

Esta vez seré breve, llevo años escribiendo sobre lo mismo. Siempre el mismo desencanto, incomprensión y cabreo. Desde hace lustros, y cada vez más, el 23 de abril para mi y para otros pocos conscientes ha pasado a convertirse en día de cabreo. Para los habitantes de la llamada comunidad autónoma de “Castilla y León” es día de celebración, para los catalanes es Sant jordi, para los aragoneses otro día festivo, para la masa  hipnotizada por los miedos de comunicación es el día del Libro, para muchos  otros no es nada, . 

No voy a escribir hoy sobre la guerra de las Comunidades de Castilla o sobre los Comuneros. Aparte de los ríos de tinta escritos, películas, libros (1) , artículos, en este mismo blog (2) hay varias entradas sobre lo que pienso yo y lo que piensan otros castellanistas sobre el papel marginal de Castilla en la España surgida en 1978 o sobre el olvido premeditado de sus señas de identidad, como los mismos Comuneros. 

Hoy voy a volver sobre mis sentimientos ante este día, posiblemente similares a los de otras personas de mi generación y educación. Cansancio, incomprensión y cabreo.

Cuando hablo de formación no hablo de estudios o currículum académico, sino más bien de un ambiente y una de percibirnos como miembros de una comunidad cultural y por qué no decirlo, identitaria.  A todos los niños de mi edad , por ejemplo, se nos enseñó que madrid formaba parte de la región de Castilla la Nueva. Todos. Aunque la mayoría o no lo recuerdan o no les importa, tras décadas de adoctrinamiento en escuelas u medios y sobre todo de olvido premeditado. 

Creo que ya lo he comentado en otras entradas sobre el 23 de abril hasta bien entrados los años 80 muchos madrileños aún eran conscientes de nuestra pertenencia a Castilla, aunque solo fuese por Historia, identidad cultural y la aplastante evidencia geográfica. Y hasta los años 90 el Nuevo Mester de Juglaría actuaba por san Isidro, generalmente en la Plaza Mayor r. Y no había una ni dos banderas castellanas. Había docenas.

Recuerdo perfectamente en el año 1982  ( a pesar del tiempo trascurrido y de lo imberbe que yo era o quizá precisamente por esto ) cómo el Nuevo Mester llenó la plaza mayor de Madrid con personas portando pendones de Castilla. En aquellos días banderas mayoritariamente moradas (3) .

Pero ya no vamos a llorar más por lo que fue y por lo que pudo ser y no fue. Por lo que nos arrebataron no sólo a los madrileños sino a los hermanos toledanos, arriacenses, segovianos, que vieron no pocas veces impasibles o indiferentes como se troceaba y se ninguneaba a la madre de lodas las Españas, a la Madre Castilla.


Sea como fuere para mi, y para otros pocos, el 23 de abril, el 2  de mayo, el 15 de mayo incluso serán fechas a las que se ha cambiado el sentido que conocimos en los años de la transición. Como en tantas otras cosas nos engañaron, Igual que cuando en 1983 se nos vendió a los madrileños la moto de que la comunidad autónoma naciente era solo un artificio administrativo pero que nunca iría en detrimento de nuestras relaciones con el resto de las Castillas. 

Nos mintieron, manipularon y hasta hoy. Progresiva, paulatinamente, nos han ido borrando la identidad, nuestras raíces, reescribiendo una Historia de la que se ha borrado nuestra pertenencia a Castilla desde la conquista por el rey Alfonso VI. Atlas, libros de texto, monográficos sobre la capital y su provincia, televisión, etc etc. 

Entre las "derecha" a las que se les llena la boca con la palabra España y para la que Madrid es España sin más, y las "izquierdas" para las que toda región, nación, nacionalidad u oblast tiene sus derechos históricos menos Castilla. Unos y otros han exaltado el casticismo zarzuelero en un momento y la multiculturalidad en otro. Curiosa multiculturalidad que reconoce todas las culturas menos la autóctona. Un amigo decía que se sentía como un palestino que viese su tierra tomada por colonos israelíes. Yo más bien me siento como uno de los últimos sioux en su reserva de Dakota del Sur viendo como los colonos aran las tierras de sus ancestros imponiendo nuevos usos, costumbres, idiomas y banderas. ¿Exagerado ? A las pruebas me remito: en la Villa y Corte es cien mil veces más probable encontrar tiendas con productos de cualquier parte de el mundo o de España que mantequilla dulce de Soria. En la mayoría de barrios es más fácil toparse con un Kebab que con una churrería. No vamos contra nadie, pero me duele sentirme extranjero en mi propia ciudad. 

Entre unos y otros nos han  ido borrando siguiendo uno de los principios básicos de la ingeniería social gramsciana: el principio de gradualidad, de ir poco a poco, año a año introduciendo pequeños cambios hasta que la mentalidad colectiva cree lo que quieren que se crea. 

En la interesante obra de Jesús Hernández "esto no estaba en mi libro de la Segunda Guerra Mundial " se indica , al respecto de las tierras alemanas que pasaron a formar parte de Polonia tras 1945:

" ...las autoridades polacas o checas pusieron en marcha desde el primer momento una política sistemática de erradicación de cualquier rastro de presencia germana. Al citado cambio de los topónimos se sumó la destrucción de los monumentos alemanes y su sustitución por otros checos o polacos. La lengua alemana fue prohibida (...) Las escuelas dejaron de impartir Historia de Alemania y a los niños se les inculcó que esas regiones habían sido siempre polacas o checas (...) " (pag 370 op.cit. ) 

En Madrid ha sido igual. Parece que nunca hayamos sido Castilla o que esto fue una cosa de la Edad Media o de Franco. Algo parecido se ha hecho en Cantabria, a cuyos habitantes se les ha lavado el cerebro con un supuesto celtismo y con un glorioso pasado prerromano , cuando los actuales cántabros son descendientes de esos mismos romanos y de los primeros que se denominaron castellanos. Y qué decir de la Rioja, cada vez más euskaldunizada. 

Divide y vencerás. Que los Comuneros, que se los ha apropiado la comunidad duerolandesa son personajes manipulados por unos y otros por intereses políticos o ideológicos , vale. Que han sido instrumentalizados, vale. Que se les ha podido mitificar, vale. 

Toda Nación crea, utiliza o infla sus mitos, y Castilla no iba a ser menos: el Cid, los Comuneros, la reina Isabel, el Empecinado, Fernán González . 

Pero sin duda, a pesar de la mitificación. han sido personajes con una relevancia y una huella histórica muy superior a otros muchos con los que nos machaca la propaganda sistémica.  Mucho mas influyentes, reales y decisivos en nuestra Historia general que las invenciones de un notario sevillano o un antiguo carlista vizcaíno, por ejemplo. Y todos los que les siguieron.

En Castilla nadie es más que nadie, dice el fuero de Sepúlveda. Lema que , por cierto, se apropió otro de los causantes de nuestra división, famoso por su mostacho y sus anchoas.

Castilla no pretende ser más que nadie. Como dice Pedro de Hoyos: "Defender a Castilla no supone ofender a nadie, apreciar a Castilla no supone despreciar a nadie, amar a Castilla no supone desamar a nadie (,,,) "


En fin, ya está bien de pataletas. La indignación ante la injusticia está bien cuando nos lleva a la acción. Algunos, cada uno desde nuestros medios, luchamos porque nuestra Historia, nuestra cultura, nuestra identidad como pueblo no se borren como se borraron las fronteras de Prusia tras 1945 o de Hungría tras el tratado de Trianón. 

La vida y la Historia dan muchas vueltas. Nada es para siempre. En los años 90 nos decían que el vinilo se iba a extinguir en aras del CD, y que el cine desaparecería en beneficio del video.


El vinilo no solo no ha desaparecido , sino que ha vuelto, aunque bajo la forma de objeto de culto y de ritual lúdico nocturno. Los Cds en no pocos casos han terminado como posavasos o espantapájaros.


" Quien sabe si las cigüeñas han de volver por San Blas...."


Arrieritos somos. Y sólo tras muertos capitularemos. 



(1) La Bibliografía es extensa, pero aquí van solo unos títulos:

“Las Comunidades de Castilla “ José Antonio Maravall

“Los Comuneros” Joseph Pérez

“Comuneros: La revolución de Castilla” de Engel de la Cruz

“Mora, 23 de abril de 1521 “ Hilario Rodríguez de Gracia

“Cuando el mal gobierno sublevó a un pueblo “ (István Szasdi, remedios Morán y VVAA ) 

“Madrid Comunero: Crónica, documentos y análisis del alzamiento en la Villa” de José Manuel Castellanos Oñate 

Más novelas históricas, como : 

“ Castellano “ de Lorenzo Silva 

“La Reina Comunera” de José García Abad

“La Comunera: María Pacheco, una mujer rebelde” de Toti Martínez de Lezea

“Diario de un Comunero” de Nacho Miguelsanz

“La Comunera de Castilla” de María Teresa Álvarez

“1521: Comuneros” de Cándido Cisneros 

“El Reino Sublevado” de Carlos Serrano Nouaille

“Comuneros: El rayo y la semilla (1520-1521) “ de Miguel Martínez


Películas: “Comuneros” documental de Pablo Garcia Sanz 

(2) Entre otras:

https://pepinillomutante.blogspot.com/2015/04/feliz-dia-de-la-derrota-feliz-dia-de.html

https://pepinillomutante.blogspot.com/2013/04/my-own-private-villalar.html

https://pepinillomutante.blogspot.com/2013/04/villalar-1521-contado-los-ninos.html

https://pepinillomutante.blogspot.com/2012/04/23-de-abril.html

https://pepinillomutante.blogspot.com/2012/04/los-perdedores-de-la-historia-de-espana.html

https://pepinillomutante.blogspot.com/2012/02/xxiv-homenaje-los-comuneros-toledanos.html

(3) Durante buena parte de los siglos XIX y XX se creyó erroneamente que el color de la bandera de Castilla era el morado, y ese error llevó a la franja morada del escudo del Real Madrid y al color morado de la tricolor de la 2ª república española, en honor de Castilla. Sobre las causas de ese error recomiendo lean entre otros los artículos al respecto de la Web de Asociación Castilla

https://www.asc-castilla.org/castilla/historiasup/heraldica-de-castilla/el-morado-qdeq-castilla-una-sucesion-de-confusiones/

https://www.larazon.es/cultura/historia/20211114/7qgmzjnqmjfuhm3s7xwaopxk3i.html#:~:text=Se%20sabe%20que%20el%20color,Y%20personal%20del%20monarca.

domingo, 13 de agosto de 2023

Entrevista a los Hermanos Cubero (de la web de la Asociación Castilla)

 Artículo original publicado por la Asociación Castilla el 26/02/2016



Entre los objetivos de la ASCCAS está el promover, apoyar y dar a conocer las manifestaciones culturales castellanas. En el caso de la música, iniciamos recientemente una sección de entrevistas a músicos castellanos “con raíces”. La primera entrevista fue a Vanesa Muela, investigadora e intérprete de música tradicional castellana. En esta ocasión cambiamos radicalmente de estilo, con un dúo muy peculiar pero que desde nuestro punto de vista enarbola orgullosamente la bandera de la música castellana. Consiguiendo algo novedoso y muy loable, como es haber acercado dos mundos aparentemente diferentes como son el de la música norteamericana  y el folk castellano.

Pregunta. En primer lugar, Hermanos Cubero, gracias por concedernos esta entrevista.

Respuesta: Gracias a vosotros por vuestro interés.

P. Naturales de Guadalajara y afincados en Barcelona. Interpretáis un estilo único, entre el bluegrass de Tennesse y las dulzainas castellanas, influidos por “monstruos” tan distintos (y distantes) como Agapito Marazuela y Bill Monroe. La verdad es que el folk americano, con raíces en Irlanda y otras partes del continente europeo, y el folclore castellano o de otros territorios de la Península Ibérica tienen mucho más en común de lo que el profano puede pensar. No obstante, lo de interpretar música pensada para dulzaina y tamboril con mandolina y guitarra acústica no es algo que se vea todos los días. ¿Cómo se os ocurrió tal fusión? Porque os lo habrán preguntado mil veces (risas)

R. Bueno, para nosotros no es tal ocurrencia. No lo consideramos ningún experimento. Es simplemente tocar melodías que nos gustan con nuestros instrumentos. Hace tiempo leí a James Burton algo así como que si tratas a una guitarra como una guitarra, tocarás la guitarra, si la tratas como un instrumento de música, harás música. El objetivo es desprenderse de cualquier tipo de barrera, que normalmente es uno mismo quien se las impone.

El repetorio de dulzaina (y resto del repertorio tradicional, ya puestos) es una fuente inagotable de piezas que nunca dejan de sorprender y que tenemos la suerte de tener a nuestro alcance gracias al trabajo de muchas personas que se han preocupado de recuperar y mantener, y que además ahora es más accesible que nunca gracias a que se puede consultar la fonoteca de la Fundación Joaquín Díaz on-line a traves de Wikimedia Commons, ¡y eso es algo que no lo paga todo el dinero del mundo!



Los Hermanos Cubero. Fotografía de Albert Badia



P. Habéis tocado ante auditorios bastante distintos también. Es lógico pensar que no es el mismo público el que os va  a ver a la Sala el Sol de Madrid “teloneando” a Víctor Coyote que el que asiste a un festival folclórico en Segovia. En vuestros conciertos hemos tenido ocasión de ver desde rockers de tupé y patillas hachudas hasta jóvenes melenudos aficionados al folk metal. Y, habéis logrado superar la sorpresa de muchos consiguiendo el aplauso de propios y extraños (esto lo puede corroborar el entrevistador, en calidad de público) ¿Cuáles han sido vuestras impresiones al actuar en “tierra de folkies” por decirlo de algún modo? ¿Alguna anécdota o algo que nos queráis comentar?

R. En última instancia la música trata de sentimientos y relaciones, y en eso somos todos iguales. Puede que algunas personas vengan a vernos por los instrumentos acústicos, otras por la estética, otras por que le recordemos a tal o cual canción de su pueblo o por los matices de tal o cual influencia, o cualquier otro motivo. Pero para nosotros, se trata de comunicar  la historia que cuente cada canción de la manera más sencilla y directa posible para que cualquier persona pueda sentirse identificada con el mensaje. Si las personas nos despojamos de lo accesorio, somos todos iguales. Pues bien, creemos que con las canciones pasa lo mismo independientemente del estilo. De esa manera el mensaje debería llegar a cualquier persona que tenga cierta predisposición.

P. Vuestro primer disco, “Cordaineros de la Alcarria” fue una impecable combinación de versiones (“la entradilla” de A. Marazuela, el romance de la Molinera y el Corregidor…) y temas propios. De letras tan brillantes como la que da título al álbum o árbol de vida. En el caso de la música tradicional que versionáis, habéis sabido combinar a la perfección el lenguaje tradicional castellano con el  del bluegrass. Esa misma línea siguen vuestros trabajos posteriores, “Flor de canciones” y “A Burrasca Perdida”, aunque también tenéis la virtud de acercaros a estilos tan dispares como la habanera o la jota sin despeinaros. ¿Hay algo que os apetezca hacer? ¿Algún cambio o alguna evolución sorprendente?

R: Muchas gracias. Muy amable. Nos apetece hacer millones de cosas pero son las circunstancias las que nos guían. Cambio o evolución, el tiempo lo dirá. Esperamos vuestras impresiones cuando escuchéis nuestro nuevo álbum.

P. Toda vuestra discografía está impregnada de cierta “morriña” por la Alcarria (si me permitís el galleguismo): “A Orillas del Henares”, “Cordaineros de la Alcarria”, “En la Alcarria para siempre.” En ese mismo sentido, muchas de vuestras canciones (“Es usted de Castilla”, “Pasa el Mielero”) son auténticos cantos de amor a la tierra en que crecisteis impregnados de cierto sentimiento de orgullo. Hoy día, que parece que ser castellano no está de moda o no está tan bien visto en las provincias castellanas, ¿creéis que el ser emigrante en otras tierras ayuda a sentirse de Castilla o castellano? ¿O para darse cuenta del abandono de nuestra tierra? No sé, ahí lo dejo. Y en relación a esto, ¿cómo se ve desde esa Cataluña que tan bien os acogió el reivindicar el folcore castellano y traducirlo al idioma bluegrass?

R: Te contesto con dos frases hechas: Hay que mirar las cosas con perspectiva. No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes. Sin duda vivir lejos de la tierra natal hace que la idealices, cosa que está muy bien para dar ese halo de romanticismo a las canciones. Pero vuelvo al tema de antes, lo importante es el fondo de las canciones, la esencia. Puede que el amor a la tierra natal sea solo una herramienta más a utilizar a la hora de intentar expresar quién y cómo eres y de qué manera sientes que debes relacionarte con la gente que te rodea. Todo el mundo es de algún sitio y ese sentimiento es el mismo, seas de donde seas. No me refiero a política territorial o cultural, me refiero al sentimiento desnudo de intentar saber de dónde vienes para intentar disipar la incertidumbre de hacia dónde vas. Nosotros somos de Castilla y es lo que conocemos y a lo que cantamos, pero el sentirse de tu lugar es un sentimiento universal, sea cual sea ese lugar.


Respecto a la última pregunta, creemos que la acogida a nuestra propuesta musical ha sido buena, Cataluña es un país muy abierto, receptivo y hospitalario. Han contado con nosotros para participar en algunos de los mayores festivales que se hacen en Cataluña, como el BAM, el Festival de Jazz de Barcelona, el Barnasans, la Fira Mediterrània, y eso da una idea de la apertura cultural del país.

P. A nivel personal y como músicos a día de hoy, ¿estáis al día de lo que se “cuece” en el campo de la música tradicional? ¿Y en el mundo del rock and roll más “revival”?

R: Intentamos estar informados. Pero estamos más atentos al circuito folk que al circuito del rock.

P: Y en marzo, nuevo disco. ¿Algo que queráis compartir con nuestros simpatizantes, socios y vuestros cada vez más numerosos seguidores?




R: Sí. 19 de marzo. Arte y orgullo. Dejemos que las canciones hablen por sí mismas.


https://loshermanoscubero.bandcamp.com


Aquí os dejamos un tema de anticipo del disco:






https://www.asc-castilla.org/castilla/folclore-y-etnografia/entrevista-a-los-hermanos-cubero/#:~:text=P.%20Gracias%20por,INICIAR%20SESI%C3%93N


viernes, 3 de febrero de 2023

CASTILLA, CULO DE ESPAÑA

EL DÍA DE CASTILLA, CULO DE ESPAÑA. (Abril 2009). Artículo de opinión de Pedro de Hoyos en SIGLO XXI Diario digital.


Hoy es 23 de abril, fecha que recuerda la derrota de los Comuneros de Castilla en una de las más definitorias páginas de la Historia de España. Es la fiesta de Castilla y León y de Aragón. Sin embargo en los telediarios esto no ocupará más que unos breves segundos en el cierre del noticiario. Previamente, ocupando largos minutos en el centro de los informativos, nos ilustrarán con amenas imágenes de la celebración del día de la bella costumbre catalana de regalar un libro y una rosa en el día de San Jordi, amable costumbre que deberíamos imitar en el resto de España.


La anécdota es significativa de lo poco que Castilla pinta en esta España de las autonomías. Si Castilla junto a Aragón fue la clave de la unión de diversos reinos en uno solo, el pago que recibe es el olvido absoluto. Castilla vivió más siglos independiente que los que lleva unida a España, pero esa unión ha servido, (sin hablar de atraso, despoblación y envejecimiento) para que Castilla fuera troceada en cinco autonomías de la señorita Pepis, autonomías de segunda, inservibles, ineficaces y poco competitivas.


El Castellano nació en lo que hoy es La Rioja y por algo se llamó Castellano y no Riojano, Santander siempre fue el puerto de Castilla. Sin embargo ambas forman ahora autonomías uniprovinciales diferenciadas. Cabeza de ratón, vaya. Por otra parte, si Madrid no es Castilla, ¿entonces qué diablos es...? Y respecto a la invención política de Castilla-La Mancha... ¿Por qué no se sacaron de la manga también una Castilla -La Tierra de Campos o Castilla-La Alcarria?


Pero eso podemos igualmente trasladarlo a la actualidad: Andan todos los medios informativos poniéndonos al cabo de la calle de las circunstancias políticas de Euskadi, de Galicia, de Cataluña... pero casi nadie fuera de Castilla y León conoce ni de lejos el nombre de nuestro presidente autonómico (incluso pocos castellanos y leoneses lo conocen), es muestra del poco peso político y de la nula influencia que los castellanos, germen de España, tenemos en ella. Somos unas autonomías "cuchara": ni pinchamos ni cortamos.


Y si hablamos de actualidad hemos de hablar de la financiación autonómica e imprescindiblemente debemos aludir al chollo constitucional que tienen el País Vasco y Navarra, prueba irrefutable de que no todos los españoles somos iguales ante la Ley, así como a la financiación catalana, una vez conseguida la relación bilateral con el Estado. ¿Por qué unos españoles tienen privilegios que otros no tenemos? ¿En nombre de qué democracia se otorgan beneficios a unos que no a otros ciudadanos? ¿En esa "megasuperfinanciación" que Cataluña va a conseguir se descontará lo que los políticos catalanes gastan en embajadas en el extranjero? Que se sepa Cataluña no tiene competencias para ello pero bien que se gasta sus millones. O en potenciar la lengua de los indios jíbaros, de lo que sin duda el ciudadano medio catalán sacará enorme provecho en su vida cotidiana. O en las siempre deficitarias televisiones autonómicas catalanas (E incluyo también la de Castilla-La Mancha; Castilla y León no tiene televisión autonómica pública sino privada).


Sí, sé que estoy siendo superficial al abordar los temas sin profundizar en ellos por falta de espacio. Y por supuesto no se me olvida la enorme responsabilidad que tienen nuestras propias autoridades y los mismos castellanos en esta situación. Desde Franco, con quien empezó la emigración y el despoblamiento, pasando con los responsables "regionales" del PSOE que lejos de imitar a sus hermanos catalanes, vascos o gallegos aceptan cabizbajos y sumisos todo lo que diga "Ferraz", hasta los repetidos gobernantes del PP, que una y otra vez se turnan en el gobierno autonómico sin conseguir jamás el objetivo de subir a Castilla a la primera división en la toma de decisiones nacionales.


Los castellanos somos el culo de esta España hecha, cuando la famosa Transición, a la medida de unos cuantos, quizá si tuviésemos un partido político propio con el que presionar al Gobierno de todos, con unos parlamentarios cuyos votos fuesen decisivos, otro gallo nos cantaría, quizá se nos tendría en cuenta a la hora de tomar decisiones.

viernes, 2 de diciembre de 2022

La bandera arriada. Poemario por Juan Carlos García Hoyuelos

 El 15 de septiembre, día del nombre de Castilla,

"Hace muchos años que no se publica un libro sobre Castilla. Al menos sobre la ausencia de la Castilla entera y pura. Por fin y tras este largo silencio de años, ha llegado el juglar que necesitábamos. Él quizá ayude a que nuestro pueblo tome conciencia de sí mismo y de su destino.


Castilla no tiene poder. Castilla no existe, pero a partir de ahora se hablará más de ella. Porque ya tenemos al menos quien la cante. Si ellos tiene el poder, nosotros tenemos la Poesía. Por tanto nuestro eterno agradecimiento a Juan Carlos García Hoyuelos. Desde hoy Juglar de Castilla.

Libro imprescindible para todo castellano amante de su tierra, de su identidad y de su Poesía." (A Zapata de Castilla) 



A continuación transcribimos la reseña publicada en la web de la Asociación Socio-Cultural Castilla 



Autor: Juan Carlos García Hoyuelos

218 págs.
ISBN: 978-84-17634-82-7
Ediciones Beta III Milenio
2021

Se ha publicado recientemente el poemario castellanista «La bandera arriada», escrito por el poeta burgalés Juan Carlos García Hoyuelos. El libro cuenta con la participación de la Asociación Castilla en forma de una extensa entrevista de aproximadamente 30 páginas. Desde estas líneas queremos agradecer al poeta haber pensado en la Asociación Castilla como altavoz de la causa de la unidad castellana. En dicha entrevista, el poeta interpela a la Asociación sobre diversos aspectos de la cuestión regional en la actualidad: cómo hemos llegado a la situación actual, cuál es la visión de la Asociación sobre diversas cuestiones de la realidad castellana, y los mimbres para el futuro: cómo devolver la dignidad y la unidad a nuestra tierra.

El libro puede adquirirse a través de diversas plataformas. En este sentido, indicamos aquí el enlace a la unión de librerías Todos tus libros, desde donde recomendamos adquirir la obra para favorecer el pequeño comercio y las librerías tradicionales.

https://www.todostuslibros.com/libros/la-bandera-arriada_978-84-17634-82-7

La obra incluye también un CD con algunos de los poemas del libro a los que se ha puesto música y voz a cargo de diversos artistas, con un resultado realmente espectacular.


domingo, 25 de septiembre de 2022

Ser y Razón de lo Castellano (6 de 7): Falseamiento y anulación del ser y la personalidad de Castilla

 


Ser y Razón de lo Castellano (6 de 7): Falseamiento y anulación del ser y la personalidad de Castilla
Publicado originalmente en Breviario Castellano  el lunes 18 de febrero de 2008


 ( http://breviariocastellano.blogspot.com/2008/02/ser-y-razn-de-lo-castellano-6-de-7.html ) 

Nos vamos a referir, seguidamente, al proceso histórico de falseamiento y anulación del ser y la personalidad del pueblo castellano.

La Castilla original y auténtica fue desnaturalizada. A mediados del siglo XIII, concretamente en la unión definitiva de las coronas de Castilla y de León que se produce en 1230 en la persona de Fernando III, se inicia un largo proceso de falseamiento y anulación de la personalidad castellana.

En esa unión de las dos coronas se ha querido ver una afirmación de la primacía de Castilla en la historia de España, una consolidación definitiva del poder castellano frente a los demás pueblos españoles.

La realidad es muy distinta. La nueva monarquía no es ya castellana, aunque comprenda el territorio de Castilla. En la larga relación de reinos que la componen en aquel momento histórico – Castilla (con los Señoríos de Vizcaya, Álava y Guipúzcoa, y Molina de Aragón) León, Galicia, Asturias, Extremadura, Toledo, Córdoba, Jaén, Sevilla, Granada y Murcia – ciertamente Castilla figura en primer lugar, sin duda porque fue la primera corona que heredó Fernando III, pero no hay un predominio de Castilla sino que, por el contrario, son los ideales, instituciones, esquemas sociales y espíritu señorial de la monarquía de León los que imprimen su carácter a todo el conjunto del Estado. Ya lo dijo certeramente el ilustre historiador catalán Bosch-Gimpera: “Aquella monarquía, a pesar de llamarse castellana, era propiamente ajena a Castilla, representaba la tradición visigoda a través de la monarquía leonesa y polarizaba a menudo en torno a empresas extrañas al verdadero espíritu castellano, fuerzas que lo desviaban de la trayectoria de sus raíces”.

La acción de los reyes de la nueva monarquía global se orienta a la descalificación del régimen popular castellano – la primera democracia que se había dado en Europa - , y a su paulatina suplantación por un régimen unitarista y señorial.

El Estado no es castellano ni se castellaniza. Simplemente secuestra el nombre de Castilla, pero su actuación es claramente opuesta al genio castellano. Rebasada la línea del Tajo, las grandes conquistas de Fernando III, la expansión por la Mancha, Extremadura, Andalucía y Murcia y los conflictos sucesorios, determinan la creación de enormes señoríos territoriales concedidos por los reyes en propiedad y jurisdicción a las grandes familias y a las Órdenes Militares, unas veces por vía de recompensa de servicios y otras como precio de su parcialidad en las discordias intestinas. Es decir, justamente el esquema contrario al planteamiento popular de la colonización castellana. La nueva monarquía exporta a esas fronteras – más tarde a América – el sistema feudal propio de las estructuras del reino leonés, e incluso, lo que fue más grave para los castellanos, en el mismo solar y corazón de Castilla – como ha denunciado el maestro Sánchez-Albornoz – llega a otorgar a los nobles sistemáticamente villas, tierras y jurisdicciones, cercenando las comunidades populares, expropiando los poderes concejiles, absorbiendo las propiedades libres y, en suma, destruyendo la sustancia democrática del país.

La política de los reyes de León-Castilla, apoyada en grandes señores, se orienta concienzudamente a restringir los derechos forales y la autonomía tradicional de las comunidades castellanas. Es un largo proceso que concluirá a fines del siglo XV con la destrucción de los concejos y la anulación del estado castellano pluralista, sustituido por la monarquía unitaria y centralizadora. La revolución comunera yugulada en 1521 es, en uno de sus aspectos, el último y desesperado esfuerzo de los castellanos para recuperar los derechos y libertades de la antigua tradición democrática de Castilla.

Un momento clave en este proceso va a ser la entrada de la Casa de Trastámara. En la guerra civil que lleva al trono a Enrique II, el rey Pedro, llamado el Cruel por los vencedores, estuvo apoyado por las Comunidades, mientras que la nobleza apoyó a Enrique, el bastardo. Pues bien, Enrique, que ha pasado a la historia con el título de “el de las Mercedes” repartió las Comunidades de Villa y Tierra entre la Nobleza que le había apoyado. Golpe decisivo contra las Comunidades y las libertades de los Concejos.

Así, Enrique II “el de las Mercedes” entregará Soria, Almazán, Monteagudo, Deza y Atienza, como recompensa, al hombre decisivo que le llevó al trono, Beltrán du Guesclin. La Comunidades de Soria conseguirá pronto liberarse y volver a ser de realengo; pero la mayoría de las Comunidades caerán definitivamente en manos de la Nobleza.

Aunque las Comunidades lucharon por no salir de la jurisdicción real, poco a poco, la Nobleza va imponiéndose a contrafuero sobre la mayoría de los Concejos comuneros. Esto se efectúa en detrimento del señorío de la Corona y daño de las Comunidades que pierden libertades y patrimonio colectivo. En las Cortes celebradas en Burgos el año 1367, el rey otorga algunas peticiones de los representantes que “pedían por merced que diésemos los dichos oficios a hombres buenos de las ciudades e Villa e lugares a pedimento de los Concejos que los pidiesen, y que no las diésemos a hombres poderosos ni que fuesen nuestros privados...”

A ello se acogió el Concejo de Madrid, al año siguiente, logrando que le fuera restituida la dehesa de Tejada y algunas aldeas usurpadas. Dicha dehesa había sido dada por el rey a “Ximén López”, nuestro Montero”. Sin embargo, al año siguiente, el mismo rey Enrique expide carta de donación de los pueblos de Alcobendas, Barajas y Cobeña a favor de Pedro González de Mendoza, mayordomo mayor del infante Don Juan, su hijo.

Como prueba del interés de las Comunidades por conservar su integridad territorial y su libertad bajo la jurisdicción realenga, son especialmente significativas las manifestaciones del Concejo de Madrid en el ayuntamiento celebrado en 1470. Donde afirman que:
“nos serán ni consentirán en que en esta Villa ni en sus términos e lugares e jurisdicción e propios, ni parte de ellos, sea enajenado en ninguna persona que sea por título de donación o merced...” añadiendo que, si por imposición así fuera, prefieren el exilio: “En el caso que tanta fuerza del Rey o de armas les viniere a que no lo puedan resistir, que ellos e cada uno de ellos, dejará la dicha Villa e se saldrá della e de sus arrabales a vivir e morar como hombres que desean vivir en libertad”... ¡He aquí el viejo espíritu castellano que prefiere el destierro a la sumisión desde los lejanos días de Mío Cid!

La imposición de la Nobleza, y posteriormente de los Corregidores, funcionarios que cada vez más van abandonando los fueros propios de las Comunidades para imponer el fuero real, contribuirán decisivamente al proceso centralizador y uniformador. La oposición popular a este extraño órgano de poder, se manifestará en muchas ocasiones, y especialmente con ocasión de la Guerra de los Comuneros. En los capítulos que la Junta Santa de la Comunidad ordena en 1520 y remite a Flandes para que sean confirmados por el rey, reinserta, en el cuadro de derechos y libertades que las comunidades reivindican, la petición de que “de aquí adelante no se provea de Corregidores a las ciudades y villas destos reinos, salvo cuando las ciudades e villas e comunidades de ellos lo pidieren; pues es conforme a lo que disponen las leyes del reino”

La derrota de los Comuneros marca, ciertamente, otro momento muy grave en el declinar del ser de Castilla. Pero, ante todo conviene observar que el nombre con que este acontecimiento político y social ha pasado a la historia es inapropiado y muy confundidor, porque el alzamiento no se limitó a Castilla y a sus tradicionales comunidades de ciudad o villa y tierra, sino que se extendió también por los reinos de León y de Toledo, así como por Extremadura y Murcia, aunque con muy distinto significado e intereses. También en Valencia y en Mallorca, se produjeron profundas conmociones políticas y sociales.

Las consecuencias de la llamada Guerra de las Comunidades fueron especialmente catastróficas para los vencidos de todos los lugares de los reinos de León y de Castilla, donde hubo fuerte oposición al emperador, y especialmente para las auténticas comunidades castellanas de ciudad o villa y tierra.

El movimiento de las “comunidades” se ha interpretado de muy diversas maneras según la época y el pensamiento político de los opinantes. Para unos esta rebelión fue una protesta nacionalista por la entrega del país a intereses extranjeros; para otros, una manifestación del descontento porque el nuevo rey otorgaba los principales cargos y las más jugosas prebendas a los forasteros de su séquito de flamencos; para los de más allá, un estallido de contiendas entre nobles por el predominio de su casa en la respectiva comarca; para la pequeña nobleza, los caballeros y el bajo clero, una reclamación frente a la prepotencia abusiva de los grandes magnates y prelados; para los países de auténtica tradición comunera, un intento de recobrar los viejos derechos y libertades perdidas; para los obreros de los diferentes oficios y las clases oprimidas, una revolución que los libraría de su miserable condición. Y de todo hubo en aquellos complicados acontecimientos políticos y sociales que hoy parecen aún más enredados por la confusión indiscriminada con que se presentan como una sola entidad reinos, países, pueblos e instituciones diferentes.

Para algunos autores el fracaso de los “comuneros” supuso la ruina de las Cortes y de los concejos democráticos; pero ya hemos visto que la consolidación del absolutismo real y la decadencia de las Cortes y de los Concejos ya se había iniciado mucho antes, fue acelerada por los gobernantes de las dinastía de los Trastámara y de hecho consumada por los Reyes Católicos.

El gran triunfador de aquel 23 de abril de 1521, dice Joseph Pérez, no fue tanto el poder real como la aristocracia, amenazada en su función política y desafiada como potencia económica y social.

Villalar, por todo lo dicho, tiene una significación histórica supranacional, pues afectó a varios reinos o pueblos de España. Por tanto, es una gran manipulación histórica la pretensión de identificar la celebración de Villalar como día de la región del Duero, lo que ahora se llama “Castilla y León”, que si bien incluye todo el antiguo reino de León, no incluye sin embargo toda Castilla.

Continuará, sin embargo, la vida de las Comunidades de Villa y Tierra, sobre todo en el aspecto económico. En la mitad del siglo XVIII, y en un pleito entablado en el lugar de Tarancueña (Soria), donde yo nací, se demuestra que seguía vigente en la Tierra de Caracena a la que pertenecía, el Fuero de Sepúlveda o de Extremadura, aunque, finalmente, se impuso la ley general uniformadora en la Cancillería de Valladolid.

Las leyes desamortizadoras del siglo XIX no alcanzarán solamente a los bienes de la Iglesia, sino también a los bienes comunales (de comunidades y de aldeas), perdiendo las Comunidades de Ciudad o Villa y Tierra , además del poder político y los fueros, el rico patrimonio que aún poseían.

Poco se salvó de aquel general expolio, yendo a parar el patrimonio comunitario a manos de una burguesía extraña al territorio, o al cacique, y siendo en otras ocasiones comprado en fuerte sumas de dinero por la propia Comunidad o la aldea. En ambos casos, el resultado es la ruina de las Comunidades y sus Aldeas.

La división provincial de 1833 y la supresión subsiguiente de las Comunidades de Villa y Tierra acabaron, definitivamente, con esta institución esencial que define el ser y la personalidad del pueblo castellano: Las Comunidades de Ciudad o de Villa y Tierra.

Las aldeas quedaron, así, recluidas en su individualidad, sin defensa ninguna ante el centralismo estatal y provincial, y a merced del cacique más fuerte. Faltas de comunicaciones y perdidos todos los servicios, mal pagados los productos del campo y faltas de unidad para la defensa de sus intereses, las aldeas se han ido muriendo en su soledad.

Inocente García de Andrés
Socio fundador de tierra CASTELLANA
Miembro fundador de Comunidad Castellana.