Zocodover. Homenaje Comuneros 2011

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domingo, 25 de septiembre de 2022

Ser y Razón de lo Castellano (6 de 7): Falseamiento y anulación del ser y la personalidad de Castilla

 


Ser y Razón de lo Castellano (6 de 7): Falseamiento y anulación del ser y la personalidad de Castilla
Publicado originalmente en Breviario Castellano  el lunes 18 de febrero de 2008


 ( http://breviariocastellano.blogspot.com/2008/02/ser-y-razn-de-lo-castellano-6-de-7.html ) 

Nos vamos a referir, seguidamente, al proceso histórico de falseamiento y anulación del ser y la personalidad del pueblo castellano.

La Castilla original y auténtica fue desnaturalizada. A mediados del siglo XIII, concretamente en la unión definitiva de las coronas de Castilla y de León que se produce en 1230 en la persona de Fernando III, se inicia un largo proceso de falseamiento y anulación de la personalidad castellana.

En esa unión de las dos coronas se ha querido ver una afirmación de la primacía de Castilla en la historia de España, una consolidación definitiva del poder castellano frente a los demás pueblos españoles.

La realidad es muy distinta. La nueva monarquía no es ya castellana, aunque comprenda el territorio de Castilla. En la larga relación de reinos que la componen en aquel momento histórico – Castilla (con los Señoríos de Vizcaya, Álava y Guipúzcoa, y Molina de Aragón) León, Galicia, Asturias, Extremadura, Toledo, Córdoba, Jaén, Sevilla, Granada y Murcia – ciertamente Castilla figura en primer lugar, sin duda porque fue la primera corona que heredó Fernando III, pero no hay un predominio de Castilla sino que, por el contrario, son los ideales, instituciones, esquemas sociales y espíritu señorial de la monarquía de León los que imprimen su carácter a todo el conjunto del Estado. Ya lo dijo certeramente el ilustre historiador catalán Bosch-Gimpera: “Aquella monarquía, a pesar de llamarse castellana, era propiamente ajena a Castilla, representaba la tradición visigoda a través de la monarquía leonesa y polarizaba a menudo en torno a empresas extrañas al verdadero espíritu castellano, fuerzas que lo desviaban de la trayectoria de sus raíces”.

La acción de los reyes de la nueva monarquía global se orienta a la descalificación del régimen popular castellano – la primera democracia que se había dado en Europa - , y a su paulatina suplantación por un régimen unitarista y señorial.

El Estado no es castellano ni se castellaniza. Simplemente secuestra el nombre de Castilla, pero su actuación es claramente opuesta al genio castellano. Rebasada la línea del Tajo, las grandes conquistas de Fernando III, la expansión por la Mancha, Extremadura, Andalucía y Murcia y los conflictos sucesorios, determinan la creación de enormes señoríos territoriales concedidos por los reyes en propiedad y jurisdicción a las grandes familias y a las Órdenes Militares, unas veces por vía de recompensa de servicios y otras como precio de su parcialidad en las discordias intestinas. Es decir, justamente el esquema contrario al planteamiento popular de la colonización castellana. La nueva monarquía exporta a esas fronteras – más tarde a América – el sistema feudal propio de las estructuras del reino leonés, e incluso, lo que fue más grave para los castellanos, en el mismo solar y corazón de Castilla – como ha denunciado el maestro Sánchez-Albornoz – llega a otorgar a los nobles sistemáticamente villas, tierras y jurisdicciones, cercenando las comunidades populares, expropiando los poderes concejiles, absorbiendo las propiedades libres y, en suma, destruyendo la sustancia democrática del país.

La política de los reyes de León-Castilla, apoyada en grandes señores, se orienta concienzudamente a restringir los derechos forales y la autonomía tradicional de las comunidades castellanas. Es un largo proceso que concluirá a fines del siglo XV con la destrucción de los concejos y la anulación del estado castellano pluralista, sustituido por la monarquía unitaria y centralizadora. La revolución comunera yugulada en 1521 es, en uno de sus aspectos, el último y desesperado esfuerzo de los castellanos para recuperar los derechos y libertades de la antigua tradición democrática de Castilla.

Un momento clave en este proceso va a ser la entrada de la Casa de Trastámara. En la guerra civil que lleva al trono a Enrique II, el rey Pedro, llamado el Cruel por los vencedores, estuvo apoyado por las Comunidades, mientras que la nobleza apoyó a Enrique, el bastardo. Pues bien, Enrique, que ha pasado a la historia con el título de “el de las Mercedes” repartió las Comunidades de Villa y Tierra entre la Nobleza que le había apoyado. Golpe decisivo contra las Comunidades y las libertades de los Concejos.

Así, Enrique II “el de las Mercedes” entregará Soria, Almazán, Monteagudo, Deza y Atienza, como recompensa, al hombre decisivo que le llevó al trono, Beltrán du Guesclin. La Comunidades de Soria conseguirá pronto liberarse y volver a ser de realengo; pero la mayoría de las Comunidades caerán definitivamente en manos de la Nobleza.

Aunque las Comunidades lucharon por no salir de la jurisdicción real, poco a poco, la Nobleza va imponiéndose a contrafuero sobre la mayoría de los Concejos comuneros. Esto se efectúa en detrimento del señorío de la Corona y daño de las Comunidades que pierden libertades y patrimonio colectivo. En las Cortes celebradas en Burgos el año 1367, el rey otorga algunas peticiones de los representantes que “pedían por merced que diésemos los dichos oficios a hombres buenos de las ciudades e Villa e lugares a pedimento de los Concejos que los pidiesen, y que no las diésemos a hombres poderosos ni que fuesen nuestros privados...”

A ello se acogió el Concejo de Madrid, al año siguiente, logrando que le fuera restituida la dehesa de Tejada y algunas aldeas usurpadas. Dicha dehesa había sido dada por el rey a “Ximén López”, nuestro Montero”. Sin embargo, al año siguiente, el mismo rey Enrique expide carta de donación de los pueblos de Alcobendas, Barajas y Cobeña a favor de Pedro González de Mendoza, mayordomo mayor del infante Don Juan, su hijo.

Como prueba del interés de las Comunidades por conservar su integridad territorial y su libertad bajo la jurisdicción realenga, son especialmente significativas las manifestaciones del Concejo de Madrid en el ayuntamiento celebrado en 1470. Donde afirman que:
“nos serán ni consentirán en que en esta Villa ni en sus términos e lugares e jurisdicción e propios, ni parte de ellos, sea enajenado en ninguna persona que sea por título de donación o merced...” añadiendo que, si por imposición así fuera, prefieren el exilio: “En el caso que tanta fuerza del Rey o de armas les viniere a que no lo puedan resistir, que ellos e cada uno de ellos, dejará la dicha Villa e se saldrá della e de sus arrabales a vivir e morar como hombres que desean vivir en libertad”... ¡He aquí el viejo espíritu castellano que prefiere el destierro a la sumisión desde los lejanos días de Mío Cid!

La imposición de la Nobleza, y posteriormente de los Corregidores, funcionarios que cada vez más van abandonando los fueros propios de las Comunidades para imponer el fuero real, contribuirán decisivamente al proceso centralizador y uniformador. La oposición popular a este extraño órgano de poder, se manifestará en muchas ocasiones, y especialmente con ocasión de la Guerra de los Comuneros. En los capítulos que la Junta Santa de la Comunidad ordena en 1520 y remite a Flandes para que sean confirmados por el rey, reinserta, en el cuadro de derechos y libertades que las comunidades reivindican, la petición de que “de aquí adelante no se provea de Corregidores a las ciudades y villas destos reinos, salvo cuando las ciudades e villas e comunidades de ellos lo pidieren; pues es conforme a lo que disponen las leyes del reino”

La derrota de los Comuneros marca, ciertamente, otro momento muy grave en el declinar del ser de Castilla. Pero, ante todo conviene observar que el nombre con que este acontecimiento político y social ha pasado a la historia es inapropiado y muy confundidor, porque el alzamiento no se limitó a Castilla y a sus tradicionales comunidades de ciudad o villa y tierra, sino que se extendió también por los reinos de León y de Toledo, así como por Extremadura y Murcia, aunque con muy distinto significado e intereses. También en Valencia y en Mallorca, se produjeron profundas conmociones políticas y sociales.

Las consecuencias de la llamada Guerra de las Comunidades fueron especialmente catastróficas para los vencidos de todos los lugares de los reinos de León y de Castilla, donde hubo fuerte oposición al emperador, y especialmente para las auténticas comunidades castellanas de ciudad o villa y tierra.

El movimiento de las “comunidades” se ha interpretado de muy diversas maneras según la época y el pensamiento político de los opinantes. Para unos esta rebelión fue una protesta nacionalista por la entrega del país a intereses extranjeros; para otros, una manifestación del descontento porque el nuevo rey otorgaba los principales cargos y las más jugosas prebendas a los forasteros de su séquito de flamencos; para los de más allá, un estallido de contiendas entre nobles por el predominio de su casa en la respectiva comarca; para la pequeña nobleza, los caballeros y el bajo clero, una reclamación frente a la prepotencia abusiva de los grandes magnates y prelados; para los países de auténtica tradición comunera, un intento de recobrar los viejos derechos y libertades perdidas; para los obreros de los diferentes oficios y las clases oprimidas, una revolución que los libraría de su miserable condición. Y de todo hubo en aquellos complicados acontecimientos políticos y sociales que hoy parecen aún más enredados por la confusión indiscriminada con que se presentan como una sola entidad reinos, países, pueblos e instituciones diferentes.

Para algunos autores el fracaso de los “comuneros” supuso la ruina de las Cortes y de los concejos democráticos; pero ya hemos visto que la consolidación del absolutismo real y la decadencia de las Cortes y de los Concejos ya se había iniciado mucho antes, fue acelerada por los gobernantes de las dinastía de los Trastámara y de hecho consumada por los Reyes Católicos.

El gran triunfador de aquel 23 de abril de 1521, dice Joseph Pérez, no fue tanto el poder real como la aristocracia, amenazada en su función política y desafiada como potencia económica y social.

Villalar, por todo lo dicho, tiene una significación histórica supranacional, pues afectó a varios reinos o pueblos de España. Por tanto, es una gran manipulación histórica la pretensión de identificar la celebración de Villalar como día de la región del Duero, lo que ahora se llama “Castilla y León”, que si bien incluye todo el antiguo reino de León, no incluye sin embargo toda Castilla.

Continuará, sin embargo, la vida de las Comunidades de Villa y Tierra, sobre todo en el aspecto económico. En la mitad del siglo XVIII, y en un pleito entablado en el lugar de Tarancueña (Soria), donde yo nací, se demuestra que seguía vigente en la Tierra de Caracena a la que pertenecía, el Fuero de Sepúlveda o de Extremadura, aunque, finalmente, se impuso la ley general uniformadora en la Cancillería de Valladolid.

Las leyes desamortizadoras del siglo XIX no alcanzarán solamente a los bienes de la Iglesia, sino también a los bienes comunales (de comunidades y de aldeas), perdiendo las Comunidades de Ciudad o Villa y Tierra , además del poder político y los fueros, el rico patrimonio que aún poseían.

Poco se salvó de aquel general expolio, yendo a parar el patrimonio comunitario a manos de una burguesía extraña al territorio, o al cacique, y siendo en otras ocasiones comprado en fuerte sumas de dinero por la propia Comunidad o la aldea. En ambos casos, el resultado es la ruina de las Comunidades y sus Aldeas.

La división provincial de 1833 y la supresión subsiguiente de las Comunidades de Villa y Tierra acabaron, definitivamente, con esta institución esencial que define el ser y la personalidad del pueblo castellano: Las Comunidades de Ciudad o de Villa y Tierra.

Las aldeas quedaron, así, recluidas en su individualidad, sin defensa ninguna ante el centralismo estatal y provincial, y a merced del cacique más fuerte. Faltas de comunicaciones y perdidos todos los servicios, mal pagados los productos del campo y faltas de unidad para la defensa de sus intereses, las aldeas se han ido muriendo en su soledad.

Inocente García de Andrés
Socio fundador de tierra CASTELLANA
Miembro fundador de Comunidad Castellana.

lunes, 2 de mayo de 2022

2 de mayo: Madrid es Castilla

Publicado originalmente en el blog "Madrid es Castilla" https://madridcastilla.wordpress.com/2021/05/01/2-de-mayo-2021-madrid-es-castilla/


Durante mucho tiempo el castellanismo ha vivido ajeno a Madrid y a su provincia. En un ejercicio de seguidismo de los nacionalistas periféricos, incluso algunos se han sumado a la madrileñofobia. Obviando que ésta es otra simple rama de la castellanofobia que anida en algunos territorios peninsulares. En definitiva, algunos castellanos son los tontos útiles de quienes siempre han estimado a Castilla como su enemiga. Y en buena medida su enemiga es, dado que una Castilla unida jamás toleraría el trato colonial que recibe de las burguesías central y periférica. Por otro lado, algunos jamás hemos entendido ese cerrilismo estúpido basado en reivindicar como castellano al  Reino de León y obviar a Madrid y en menor medida a La Rioja y a Cantabria. Cuando estas 3 provincias aportarían mucho más a una Castilla unida que León, Zamora o Salamanca. De ahí que algunos hayamos pensado hace tiempo que determinados «castellanismos» no son tales. Sino obstáculos puestos adrede para frenar cualquier resurgimiento castellano, que ponga en cuestión no solamente el actual sistema autonómico, sino el propio Régimen del 78. El cual se basa entre otras cosas en la negación sistemática de Castilla y todo lo castellano.


Algunos parecen ver solamente a Madrid como una especie de aspirador que devora todo lo que tiene a su alrededor. Por un lado es así pero hay que ver un poco más allá. Hace unos años decía el Alcalde de Segovia que ellos miraban a Madrid y no a Valladolid. Esa frase resume esa realidad que no se quiere ver, cuando se adopta el punto de vista de quienes tienen interés en que Castilla siga dormida. Y es que Segovia vive de Madrid. A Madrid le debe su desarrollo y que algunos de sus pueblos hayan crecido en habitantes, gracias a esa población madrileña que ha decidido fijar su residencia fuera de la autonomía de Madrid. Y si hablamos de Segovia, lo hacemos también de Guadalajara, Toledo o Ávila. Los hechos son así de tozudos. Incluso  los polígonos industriales más importantes de estas provincias son los que se sitúan más cerca de Madrid. Por otro lado y como ya hemos dicho, no solamente «ambas Castillas» son los lugares donde muchas veces los madrileños eligen para fijar su residencia. Es que además son los lugares favoritos donde adquirir una segunda o donde viajar para olvidarse de una Villa y ciudades saturadas y a veces invivibles. Algo que supone una gran esperanza para esa «España despoblada» que encubre en realidad a la Castilla muerta.


Este año tenemos en Madrid una doble celebración. Por un lado el ridículo aniversario de una autonomía que los madrileños nunca pidieron y cuyo Estatuto nunca votaron, remezclado con el hecho histórico de la Guerra de la Independencia contra los franceses. Que en realidad debería ser una celebración a escala nacional y no solo de Madrid. Por otro, la celebración de unas elecciones autonómicas, donde se está hablando de casi todo, menos de los problemas reales de los madrileños. Y aquí tenemos dos vertientes. Por un lado los problemas de una Capital saturada y cuyo único plan de desarrollo es crecer sin medida para ser una megalópolis donde nadie se conozca y nadie sepa quien es. Por otro, la realidad de una autonomía que constantemente da la espalda a los pequeños municipios que la componen y donde curiosamente sigue anidando con fuerza el sentimiento castellano. En realidad esta autonomía que nos fue impuesta para debilitar más aún a una Castilla ya troceada de antemano, sirve para dar de comer a la clase política que no encuentra pesebre en el Senado o en el Congreso de los Diputados. Y también para ser contribuyente neto a las arcas del Estado. Porque la realidad es que Madrid es hoy el motor de toda España. No porque aquí tengamos industrias o una agricultura y ganadería pujantes. Sino porque en su seno alberga a casi 7 millones de contribuyentes, sin cuyos impuestos otras autonomías, por ejemplo, ni si quiera podrían existir. Dicho en castizo, Madrid es hoy la teta de la vaca a la que muchos aspiran succionar. Pero dentro de lo malo, el madrileño no es hoy el ciudadano más saqueado de toda España. Por eso aquí sigue habiendo más dinamismo económico y más posibilidades para desarrollar empresas. Algo que no es bien visto desde el Estado y sobre todo desde la periferia anti-castellana. Quienes estiman que el madrileño debe ser estrujado mucho más para que el dinero de los impuestos siga fluyendo a sus territorios.


Por contra, otros pensamos como los Comuneros de 1521. Que el dinero de Castilla debe quedarse primero en Castilla. Que nuestros impuestos no deben usarse para empresas que nada tienen que aportar al pueblo castellano. Que debe haber una corresponsabilidad entre lo que se paga y lo que se disfruta. Y que el dinero de los castellanos de Madrid, debe usarse primero en las zonas menos desarrolladas de Castilla y luego en otros territorios, donde por no tener, ni si quiera tienen un tren decente. Y ese es el punto de vista que debemos tener como castellanos. O ser solidarios con quienes no tienen trenes o con quienes hace 30 años están comunicadas todas sus provincias por Alta Velocidad.


Madrid necesita de su madre castellana y esa madre necesita de su hija más fuerte. No puede ser castellanista quien acusa a Madrid de latrocinios pero exculpa a la periferia. No puede hablarse en serio de una Castilla unida, segregando de antemano a su provincia más rica. Y debemos seguir confrontando a quienes por intereses anti-castellanos y mezquinos, siguen diciendo que Madrid no tiene identidad. Los madrileños somos tan castellanos como los barceloneses catalanes. Y no puede ponerse como excusa ningún cosmopolitismo estúpido, cuando nadie en su sano juicio aplicaría el mismo para negar a los londinenses su identidad inglesa.


VIVA MADRID Y VIVA CASTILLA UNIDA

lunes, 28 de diciembre de 2020

La Dulzaina Castellana

 La Dulzaina

EXTRAIDO DE LA CONFERENCIA: FABRICACIÓN DE LA DULZAINA Y OTROS INSTRUMENTOS DE VIENTO-MADERA.


Concejo Dulzaineros Toro de la Vega. Tordesillas 1993

La dulzaina es un instrumento de viento-madera de forma troncocónica en la que el sonido se produce por la vibración de una doble lengüeta de caña vegetal.

La Dulzaina es un instrumento musical tradicional en Castilla, si bien está extendida por todo el mundo y en España también se toca en otras regiones con distintas afinaciones, por ejemplo: en Valencia y Alicante se están afinando en SOL y en FA, y en MI bemol actualmente para tocar en las bandas, en Barcelona en FA (gralla), en la Rioja en FA,... 

Sin embargo, es en Castilla donde la dulzaina se perfecciona y alcanza unas características propias. La dulzaina castellana se diferencia de todas en que con ella se puede conseguir una escala cromática, al poseer llaves para los medios tonos, tiene más extensión (aunque podría agregársele aún dos llaves más), y su sonido es más grave que las de otras regiones.

La dulzaina castellana antigua no tenía llaves o registros y fue el constructor de Valladolid Ángel Velasco el que en los últimos años del siglo XIX la adaptó dos llaves de clarinete y a partir del siglo actual ocho, pasando el instrumento de la escala diatónica a la cromática que es la que actualmente disfrutamos.





En la dulzaina podemos distinguir tres partes:
1.- La caña, pita o pipa.
2.- El tudel
3.- El cuerpo de la dulzaina
1.- La caña, pita o pipa:
Es la que se encarga de producir el sonido. Consta de dos palas o lengüetas atadas y que posteriormente se unirán al tudel.
La materia prima que se usa para su construcción es la caña vegetal. No sirve cualquier caña, las que se usan están plantadas especialmente para música. La tierra se ara, se siembra y se planta de tal manera que estén aireadas. Ha de tener como mínimo dos años para ser cortada. Dicen los expertos que debe de ser cortada en luna llena en la primera quincena de enero (porque es cuando la savia está más muerta), normalmente no se hace así. A la hora de cortarlas se calibran.
Las cañas las venden ya cortadas y secas. Después de cortadas tienen que estar por lo menos un año soleándose. El soleado les va a dar un temple especial.
Cuando ya se han soleado se cortan en canutos y se procede a hacer la tablilla. De un canuto salen dos o tres tablillas. Se calibra la tablilla a unos dos milímetros y luego se cortan con plantilla los trozos que se van a usar.
Se seleccionan dos palas de la misma dureza, se les da forma a máquina y se procede al atado. Tradicionalmente el atado se ha hecho con cabo de zapatero, actualmente hecho a máquina, se ata con alambre y luego se forran con hilo.

El alambre sirve para preparar la abertura, se usa un alambre dócil y que no oxide. El hilo actualmente sirve para que no se escape el aire, suele ser un hilo fuerte y de grosor normal. En la fabricación de las pitas intervienen seis máquinas, tres para cortar y preparar la caña, dos para hacer más fina la paleta (dos calibres) y una para atar (antes lo hacía con una sola máquina y tenía que montar, desmontar y calibrar muchas veces lo que hacía que el trabajo fuera incómodo por lo que el uso de seis máquinas hacen un trabajo más especializado). Todas las máquinas que utilizo para esto son de invención propia.

2.- El tudel

Es la pieza de metal que va a servir de puente de unión entre la pita y el cuerpo de la dulzaina.

Es uno de los elementos más importantes de la dulzaina. Normalmente los hago torneados y a veces soldados, de lata, y repasados al torno (Si están bien hechos da lo mismo).

Sirve para afinar ciertos tipos de dulzaina. Puede ser más largo o más corto según el constructor. Una vez torneado se hace el vaciado, que es una continuidad del pabellón de la dulzaina y ha de tener el mismo calibre.

En la parte de unión con el cuerpo lleva una banda de corcho o hilo con el fin de que no pierda aire el instrumento.

3.- El cuerpo de la dulzaina

Se pueden usar distintos tipos de madera para su construcción. Hay que buscar maderas que tengan sonoridad. No importa la dureza pues hay maderas blandas que suenan bastante bien y a la inversa.

El ébano para mí es el que ofrece mejor sonido. Otras maderas que dan buen sonido son: granadillo, wengué, palorrosa, bubinga, boj canadiense (el nacional no porque se tuerce), algarrobo macho, guayacán y olivo. Casi todas son de importación. Un ejemplo de madera dura que no suena bien es el palorrojo.

Antes de la fabricación y una vez comprada la madera, bien a medida o en tablones, hay que seleccionarla ya que no toda es aprovechable. El ébano ha de secar a la sombra durante muchos años, es muy delicado. Es el ébano un árbol de corteza blanca y negro el interior, de él se suele aprovechar todo. Del wengué el corazón no sirve y de la bubinga se puede utilizar todo.

Una vez cortada la madera a la medida se sierra y se cilindra, después del cilindrado suelo hacer el vaciado. Para hacer éste uso el torno; se meten distintos tipos de brocas y por último la pieza (escariador) que va a dar forma final al pabellón de la dulzaina. Esta pieza está diseñada por ordenador.

Una vez hecho el vaciado hago la parte externa usando un torno copiador y automático y antes de hacer las ventanas o agujeros se afina la última nota (SI), acortando un poco si es necesario.

Para hacer las ventanas (agujeros) hay que tener en cuenta tres variables que son:

· Punto en el que va situada en el cuerpo de la dulzaina y anchura del pabellón en ese punto.

· Diámetro de la ventana.

· Distancia entre ventanas.

Para hacer todo esto me ayudo del diseño del ordenador.

Se afina después la escala diatónica y luego, al poner las llaves, la cromática.

Las llaves que se montan sobre la dulzaina y que tienen como fin el poder tapar determinadas ventanas suelen tener tres piezas:

· Cazoleta,

· Eje

· Rabo de la llave

Se emplea para su fabricación latón. Al trozo de metal se le da forma limándolo y soldando con plata las distintas piezas. También podrían hacerse fundiendo el metal y usando un molde. Después de lijadas y pulidas se les da un baño de cromo.

Para fijar las llaves sobre el cuerpo de la dulzaina se usan unos pilares (hechos a torno) que van roscados. Entre estos pilares se asentarán las llaves que llevan un muelle para que realicen su función. Suele ser el muelle un alambre de acero que sale del pilar taladrado al tetón de la llave para hacer girar a éste. Hay otros tipos de muelles en espiral, sobre todo en las llaves largas.

En las cazoletas van montadas las zapatillas que están construidas con un cartón recubierto de badana. La función de las zapatillas es tapar los agujeros.

Hay ocho o nueve llaves distintas en cada dulzaina.

También llevan las dulzainas varios cerquillos de adorno y algunas casquillos de metal en los agujeros.

Una vez terminada la dulzaina se comprueba su afinación usando para ello un afinador electrónico.

Las dulzainas de ébano y granadillo no se barnizan para que se vea su acabado. Las otras sí.

EVOLUCIÓN DE LA DULZAINA

Se está consiguiendo mejorar la dulzaina en muchos aspectos:

· Las pitas son mejores, no se cierran con la humedad como las antiguas, son más finas y de mejor sonido.

· Introducción de llave de agudos y de rodillos que mejoran la digitación.

· Realización de dulzainas en cualquier tipo de afinación.

· Tendencia a obtener sonidos potentes con el mínimo esfuerzo.

Ya no se parecen a las antiguas, han ganado considerablemente, aún así nunca se llega al perfeccionamiento máximo. Hoy por hoy la dulzaina puede ser mejorable.




domingo, 19 de marzo de 2017

Visita a Almagro de la Asociación S.C. Castilla



Publicado originalmente en
http://www.asc-castilla.org/contenido/index.php/eventos/424-cronica-de-la-jornada-en-almagro

por Vicente Hernández

Vocal Honorario de la Junta Nacional de la Asociación Socio-Cultural Castilla


El pasado sábado 11 de marzo, fecha de triste recuerdo, algunos socios visitamos la manchega ciudad de Almagro.


Comenzamos la visita desayunando en la Plaza Mayor. De gran originalidad en sus lados mayores, sobre los soportales característicos de las plazas castellanas, "se levanta un armónico conjunto de viviendas dispuestas en dos alturas, sostenidas por ochenta y cinco columnas de piedra de orden toscano, sobre las que descansan la gruesas zapatas y vigas de madera. El doble piso de galerías acristaladas proporciona un característico sabor y notable originalidad al conjunto por tratarse de un caso singular de la arquitectura castellana."



Estas galerías, inicialmente abiertas, tenían originalmente sus ventanas y balconcillos pintados de color almagre (arcilla rojiza que da nombre a la población, rica en un óxido rojo de hierro muy abundante en la naturaleza), pero posteriormente, con motivo de la proclamación del rey Carlos IV en 1788, se pintaron de azul.

Después visitamos el mundialmente famoso Corral de Comedias, único que se ha conservado intacto y en activo desde principios del siglo XVII hasta nuestros días. Descubierto en 1954 y declarado Monumento Nacional en 1955, sigue funcionando como teatro y desde 1977 en su recinto se celebra el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro.




“Los Corrales de Comedias solían coincidir con los patios de mesones, posadas o casas de vecinos que se adaptaban para las representaciones de comedias durante el Siglo de Oro”. Por sus estancias (Zaguán, Patio, Galerías, Alojería…) departimos, paseamos e incluso imaginamos sobre su escenario alguna representación del gran Lope o del no menos grande Calderón.

"...concurren en ellos con su capa, espada y daga y todos se llaman caballeros, hasta los zapateros, y éstos son los que deciden si la comedia es buena o mala; y a causa de que la silban o aplauden, son llamados Mosqueteros, de suerte que la fama y opinión destos poetas depende dellos..." (sobre el Patio de “los Mosqueteros”)

“Cada teatro es un espejo de la sociedad que lo construyó como su lugar de encuentro, los detalles de la arquitectura y el diseño cuentan la historia de tiempos pasados – y nos iluminan, a modo de comparación, sobre nuestro propio tiempo” Carsten Jung

Tras salir del mítico espacio escénico, dimos un paseo por parte del barrio noble de Almagro, bajando por la Calle de Nuestra Señora de las Nieves y pasando por delante de las blasonadas fachadas monumentales de algunos de los edificios más representativos de la arquitectura civil de los SS XVI y XVII, como la Casa de los Xedler o los Wesel, banqueros alemanes, o la casa del prior de San Bartolomé, perteneciente a la Orden de Calatrava. 
Después nos acercamos al Palacio de los Fúcares.  Aunque se le denomina así, su primitiva función fue la de servir de almacén para guardar el mercurio procedente de las minas de Almadén, arrendadas a los Fugger (Fúcares) por el Emperador Carlos I.

A continuación, comimos como es ya costumbre degustando las especialidades locales (“duelos y quebrantos”, bizcochada, pisto manchego…acompañados de los buenos caldos de la tierra)
Finalmente a la tarde visitamos el Convento de la Asunción Calatrava, maravilla del plateresco y el gótico tardío. El Claustro, uno de los más bellos y desconocidos del Renacimiento español, es de una bella factura plateresca. De proporciones ejemplares (asentadas en el conocimiento de la obra de Serli “Las reglas generales de arquitectura”, basada a su vez en la de Vitrubio) resulta paradigmático del Renacimiento más puro, pareciendo más que castellano, florentino.

Subimos por su escalera, balaustrada a lo gótico flamígero, visitando la galería superior y el coro de la espectacular iglesia, con bóvedas de crucería de muy bellas nervaduras, también a lo “flamboyant”.

Tras la visita al Convento y un breve recuerdo a los compatriotas y foráneos asesinados en esta fecha, regresamos a nuestras respectivas localidades tras un día de camaradería en este marzo “mayeante” de 2017.

sábado, 10 de septiembre de 2016

La Cultura del Olvido

Publicado originalmente en http://nacioncarmesi.blogspot.com.es/

Me parece estupendo que la inmensa mayoría sea experto y practicante de culturas y tradiciones foráneas, todo saber es positivo y no ocupa lugar. Lo que no me parece nada bien es la absoluta ignorancia, y en muchas ocasiones el desprecio, que existe sobre la cultura, tradiciones e historia de la tierra que uno pisa, en la que se nació. Esos expertos en cultura extranjera poco saben de su país, más que se llama España, y de su historia los cuatro datos sobre la Guerra civil repetidos hasta la saciedad de manera partidista. De Castilla aún se sabe menos, a la mayoría le suena a pasado, pueblo y rancio. En absoluto es pasado y mucho menos rancio, pero me encanta que se asocie con pueblo, por más que de nuevo se haga de manera despectiva y peyorativa. El pueblo es nuestra esencia, nuestras raíces y dónde realmente estamos en conexión con los nuestros y con el mundo que nos completa, con su flora y fauna, no ese mundo artificial y estresante, de humo, asfalto, gritos y carreras con el que nos castigamos día a día.

Esa moda de vivir de espaldas a lo que somos, de despreciar la cultura, tradiciones propias, el legado de nuestros mayores y antepasados, me produce una profunda rabia, pena y desazón. Y no es algo que nazca de un pensamiento reflexivo sino de un sentimiento profundamente visceral, pues lo siento cómo una claudicación hacía las imposiciones consumistas, elevar a la categoría de digno lo que sólo es banal y transitorio, y significa una traición y desprecio por los que nos precedieron, dejaron en esta tierra su sudor y su sangre para que nosotros podamos estar hoy aquí. Nuestros mayores, nuestros antepasados, borrar de un plumazo su legado, su lucha, su historia, cómo si nunca hubieran existido y nosotros no fuéramos parte y consecuencia de que ellos estuvieron aquí antes que nosotros. Considero un deber moral defender su memoria y su legado.

https://www.facebook.com/El-flamenco-NO-representa-a-España-121318274706107/?fref=ts

Por otro lado están los que se creen expertos en la cultura de su tierra, que la asocian con el sol, los toros y el flamenco, legado muy efectivo, a tenor de los excelentes resultados, de la imagen que el ministro de turismo del régimen Manuel Fraga quería vender de España en el extranjero, y que los españoles tan bien hemos asimilado y difundido.

Parece ser que en este país no existe más cultura e identidad que la andaluza, y que el resto de regiones, por históricas que sean, no tienen cultura ni identidad propia, y mucho menos trajes típicos y folclore tradicional. Por poner uno de los ejemplos más sangrantes, es muy habitual ver en cualquier romería castellana, el típico sombrero cordobés y hasta el traje de faralaes sevillano.

Unos y otros miran hacia otro lado, colaboran a que la cultura autóctona muera perdida en la memoria de los pocos mayores que aún atesoran ese gran tesoro, mientras ejecutan perfectamente el papel asignado, su papel de ciudadano conveniente, consumidor de modas, tópicos y cultura ajena, fácilmente influenciable. Cambiando modas y tendencias se altera la percepción social, la opinión pública e incluso el voto.

Un pueblo con identidad, conocedor y orgulloso de su historia y tradiciones, es un pueblo fuerte, culto y difícil de engatusar con caramelos consumistas. Eso, por supuesto, no interesa.

Ojalá llegue al fin el día en que los españoles, y sobre todo los castellanos, se liberen de complejos, del letargo identitario autoinducido, se arranquen los pines y los postizos de modas y tendencias artificiales, y busquen su verdadera esencia, su verdadero yo.

Ojalá llegue al fin un día en que los españoles, y sobre todo los castellanos, puedan acceder, conocer y aprender su cultura y sus tradiciones, jota, dulzaina, seguidillas..., de manera tan sencilla cómo lo pueden hacer con las foráneas y las impuestas moderneces, zumba, gimka, capoeira, salsa...

Ojalá llegue el día que nuestros hijos puedan conocer y sentirse orgullosos de su identidad cultural , de la gran historia que atesora la tierra de sus abuelos, una de las más grandes de la historia. No los convirtamos en individuos clonicos, vacíos, sin herencia cultural ni identidad, meras copias en serie de ajenas modas que otros nos imponen, y todo por los estúpidos complejos, la desidia y la comodidad de sus padres. No les privemos de recibir el gran tesoro cultural del que son merecedores, no nos convirtamos en los responsables de que, una herencia tan extraordinaria, cuidada, valorada y transmitida durante siglos, y generación tras generación, se pierda en el olvido.

"Sólo se protege lo que se valora, sólo se valora lo que se conoce." Asociación Socio-Cultural Castilla.


sábado, 30 de abril de 2016

Ni castellanos ni Castilla, ni españoles ni España: Renegados de su tierra


 Publicado originalmente por Eduardo de Prado Álvarez

Le preguntaron en el diario 'La Vanguardia', hace unos días al director de películas, y director de "Ocho apellidos vascos", Emilio Martínez Lázaro, madrileño él:
--¿Y para cuando "8 apellidos castellanos"?
Se salió por la tangente.
Obvió la palabra Castilla, a la que parecía tener alergia, y
empezó a hablar de Madrid, de los madrileños. Y esas cosas de los intelectuales de ahora. Y que Madrid no daba para una película así.
Castilla para ellos, no existe.

Y se me vino a la mente este acertado y certero pensamiento. ¿En qué se diferencian los intelectuales catalanes, los vascos y los castellanos?
- Los catalanes: hablan mucho y bien de Cataluña, hacen ver que les cae bien el País Vasco y por lo general o denostan o muestran gran distanciamiento hacia España y lo español (de Castilla, por cierto, no saben nada o lo aparentan; o la confunden con España).
- Los vascos: hablan mucho y bien de las Provincias Vascas y de 'Euskadi', hacen ver que les cae bien Catalunya, sobre todo los separatistas catalanes, y por lo general o denostan o muestran gran distanciamiento o ignoran a España y lo español (y de Castilla o no saben nada o la confunden con Burgos y Valladolid).
- Los castellanos, sobre todo los madrileños: hablan mucho y bien de las Provincias Vascas y de Euskadi, hacen ver que les caen bien y que admiran profundamente Catalunya/Cataluña, sobre todo a los separatistas catalanes, y quedan epatados por el 'Fet Diferensial català' ; y presumen siempre que pueden de 'hablar un poco en la intimidad, y entender muy bien el catalán'. Y por lo general o denostan o muestran gran distanciamiento de la Historia de España, e ignoran lo que España sea en la Historia. 

Y ellos son madrileños y universales. 'Ciudadanos del mundo' (sic) dicen. Aunque no exista ni haya existido nunca tal ciudadanía 'universal' o 'del mundo'. ¡Que vayan a China, a Rusia, a Irán, Irak, Siria o la India a 'ejercer sus derechos'…. y verán !!

(Ah: De Castilla, o no saben nada o la identifican sólo con Burgos y Valladolid).

O sea, que son bastante parecidos y que realmente son intercambiables, en tanto que todos 'progres' y 'antiespañoles' e IGNORANTES de CASTILLA y lo castellano.

Es lo que hay.- Enero de 2016.

 Y otro que tal baila. Sólo que este, andaluz renegado que va de madrileño:

http://www.mediterraneodigital.com/sociedad-y-tiempo-libre/ultimas-noticias-sociedad-y-tiempo-libre/el-actor-juan-diego-soy-madrileno-pero-me-siendo-independentista-catalan.html

viernes, 1 de abril de 2016

Sobre el Origen de Fueros y Privilegios

Publicada en enero de 2016 en


http://voz-castellana.blogspot.com.es/2016/01/sobre-el-origen-de-fueros-y-privilegios.html
El fuerismo del siglo XIX y posteriormente el nacionalismo vasco sostuvieron la teoría de que los fueros derivaban de las libertades ancestrales y de los usos jurídicos espontáneos de los vascos de tiempos inmemoriales y que los señores y los reyes no hicieron otra cosa que confirmarlos porque así se les exigía como requisito para aceptar su autoridad. En rigor, esta visión idealizada y mítica de los fueros surgió en el seno de la pequeña nobleza derrotada por la alianza de la corona castellana y las villas a finales del siglo XV.
Jon Juaristi. Historia Mínima del País Vasco.


Para hallar el origen de las "asimetrías"  conocidas como fueros, debemos remontarnos hasta la Edad Media. En aquella época no existía el concepto de igualdad ante la ley que disfrutamos actualmente, y los monarcas y demás señores feudales concedían a voluntad mercedes y regalías a individuos, grupos sociales y territorios.  

Esta forma de proceder tiene su justificación. Y es que a pesar de sus amplios poderes y la discrecionalidad para utilizarlos, los reyes medievales rara vez tenían motivos para sentirse seguros en sus tronos. Estaban expuestos a que cualquier intriga palaciega, conjura nobiliaria o guerra desafortunada les dejara a ellos y a sus descendientes sin corona, y puede que también sin vida. Y ni que decir tiene que mantener ambas era el objetivo principal, cuando no el único, de todo soberano.

Por ello resultaba normal que con frecuencia buscaran ganarse  la lealtad de individuos y colectivos concediéndoles privilegios como títulos, rentas, y exenciones. Así, la regla básica a la hora de distribuir prebendas era que cuanto más se manifestase la debilidad del rey y más estratégica resultara la cooperación de determinados súbditos, mayores ventajas arrancaban estos.

Naturalmente, los beneficiarios no solían explicar el asunto de manera tan descarnada, sino que procuraban adornar la historia y pintarla con tintes heroicos y legendarios. Si la época se prestaba a ello, incluso echaban mano de la mitología. Tal es el caso de  Jaun Zauría, el fabuloso primer señor de Vizcaya, al que con objeto de ensalzar la posición de sus presuntos sucesores, algunos cronistas querían  hacer hijo de un duende y una princesa escocesa. Ya a mediados  del siglo XIX,  "El Vigilante Cántabro", contrario al mantenimiento de los fueros vascos, se expresaba así:
¿Quien ignora ya que el origen que se les atribuía fue lanzado al país de las fábulas desde fines del siglo pasado? ¿Que se fundaba en narraciones de autor de cuentos ridículos de duende íncubo, que sacó gravida a una princesa errante, como las hadas, en las altísimas montañas vascongadas, y que las olas habían lanzado a sus costas? En el reinado de Carlos III algunos sabios de la Academia de la Historia desmoronaron este edificio levantado sobre los duendes y las hadas; en el de Carlos IV acabó de venir a tierra; y en las dos restauraciones de Fernando VII brilló sobre sus ruinas la luz de la sana crítica y de la verdad; poniendo fuera de combate las exageradas pretensiones de los que se atribuían el origen de los fueros a una soñada e imposible independencia y soberanía. 
Besamanos de las Juntas de Vizcaya a Fernando el Católico en 1.476, tras la jura de los fueros. Obra de Vazquez de Mendieta (1.609)

No siempre los privilegios se concedían a cambio de lealtad militar. También las peculiaridades  de una zona animaban a los soberanos a hacerlo. Por ejemplo, es conocido que los habitantes de Leitariegos estaban exentos de tributos y servicio militar a cambio de mantener una hospedía para los viajeros que atravesaban el puerto, así como de salir a buscar a los que se perdieran durante alguna de las frecuentes nevadas.  El escritor y filólogo vasco Jon Juaristi describe así la situación:
Los fueros medievales son privilegios concedidos por los reyes y por los señores a villas, estamentos y comarcas, por motivos diversos y con diferentes propósitos. Hubo fueros para hidalgos y fueros para villanos, fueros para estimular determinadas actividades económicas o para impedirlas. Las fundaciones de villas iban generalmente acompañadas del otorgamiento de un fuero a sus moradores, porque la economía de las villas representaba una fuente de ingresos fiscales para la corona y los señores, mientras la pequeña nobleza que dominaba los campos estaba exenta de impuestos. 
Refiriéndose en concreto al País Vasco y Navarra añade:
Además de los fueros  de villas, existían en la Vasconia medieval fueros estamentales (de hidalgos), corporativos (de ferrones y mareantes) de castas (fueros particulares para judíos o mudéjares), eclesiásticos, etcétera. Lo característico del entramado jurídico medieval fue una enorme dispersión. No hay  nada parecido a una legalidad uniforme. El llamado fuero viejo de Vizcaya, que regía en la tierra llana, era un fuero de hidalgos, de codificación tardía (siglo XV) y, por supuesto, no se aplicaba a los labradores, que carecían de privilegios. Hasta las codificaciones forales del siglo XIV no existieron fueros provinciales, los llamados fueros nuevos que, como se verá, tienen carácter y función muy distintos de los privilegios medievales.
Y en lo concerniente a las juntas de gobierno de Vizcaya, Guipúzcoa o Álava, que tienen su origen en esa misma época:
Las instituciones representativas de los territorios aparecen históricamente en conexión directa con la conflictividad derivada de la dispersión foral. La visión romántica del fuerismo decimonónico contemplaba una Vasconia anterior a la Edad Media organizada en aldeas o "repúblicas" independientes cada una de las cuales se regia por su propia junta o "biltzar". Sobra decir que tal visión carece de fundamento. Las juntas no son anteriores al siglo XIV, y surgieron al mismo tiempo que otras estructuras afines en Europa occidental.
En cualquier caso, con el matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón  cambiaron muchas cosas en España. El rey Católico impuso la política exterior propia de sus reinos patrimoniales, para los cuales el principal enemigo era desde hacía centurias Francia. Castilla y la poderosa Francia, hasta entonces  aliados, se verían así arrastradas a dos siglos de continuas guerras. 

Cataluña y Vasconia, donde se encuentran los principales pasos para atravesar los Pirineos, se convirtieron en zonas estratégicas de primer nivel. Y fueron consiguientemente mimadas por los monarcas, para los que una rebelión en estos territorios, que inmediatamente recibiría el apoyo militar y económico del vecino francés, suponía la peor de las pesadillas. Por contra, una fuerte lealtad de sus habitantes, aunque fuera comprada a precio de oro, facilitaría tanto la defensa de la península en caso de invasión, como las expediciones a territorio enemigo.  

Las instituciones de Cataluña comprendían perfectamente las enormes ventajas que les ofrecía su situación geográfica. Se pone de manifiesto en un panfleto catalanista de 1.697 conocido como "Luz de la Verdad", en el que el protagonista, un tal Joan Roca, hace una encendida defensa de los privilegios de los que gozaba su tierra. Ante las quejas de sus compañeros por el diferente trato fiscal, compara a Cataluña con una muralla, en la que es justo y conveniente gastar el dinero del Estado, por mucho que no se reciba nada de ella: 
¿De qué aprovecha el muro a la ciudad? Mucho. ¿Qué saca la ciudad dél? Nada, antes gasta en conservarlo y con todo le es de provecho. ¿Por qué? Porque la defiende, pues así Catalunya por España, que aunque Magestad no sacase cosa della y gastase en conservarla, le es de provecho, porque es el muro de España.
He aquí pues la causa principal de que, al mismo tiempo que los fueros y particularidades  de la mayor parte de España languidecían y desaparecían, los de Vasconia y Cataluña se renovaran, reforzaran y adquirieran  mayor lustre y protagonismo. Naturalmente, y siguiendo esa misma lógica, cuando  Francia dejó de convertirse en el enemigo por antonomasia,  carecía de sentido la metáfora del muro. Y más aun cuando los ideales de la Ilustración y del liberalismo se extendieron, acorralando y eliminando las rémoras feudales, de las cuales una de las más sangrantes era la desigualdad legal de personas y territorios. Los países europeos fueron racionalizando su administración y equiparando la situación legal de sus ciudadanos y provincias.

Ilustración del diario republicano barcelonés "La Madeja Política". Una España revolucionaria tala el árbol de los fueros, que tiene la cara del pretendiente carlista y las raíces "Absolutismo", "Intolerancia" y "Fanatismo".
Pero naturalmente, y como cabía esperar, los beneficiarios hispanos de los privilegios se resistían con uñas y dientes a desprenderse de ellos. Después de siglos gozando de determinadas ventajas, nadie les iba a convencer de que éstas ya no tenían sentido.  Presentaron los fueros como derechos ancestrales, de origen cuasi divino, con preeminencia sobre cualquier otra legislación, y por tanto, absolutamente blindados e intocables. Que las desigualdades pudiesen suponer graves perjuicios o  evidentes agravios comparativos para con los vecinos era lo de menos. 

Sirva como ejemplo la situación del puerto cántabro de Castro Urdiales, cuyos comerciantes debían pagar impuestos a la importación de mercancías de los que sus competidores vizcaínos estaban exentos. Así rezaba una petición que los habitantes de la localidad elevaron a las Cortes
Los que suscriben, vecinos de Castro Urdiales, verían con honda pena la subsistencia y continuación de los privilegios de las provincias vascas. Hagan los representantes de la Nación que concluya de una vez para siempre el organismo y modo de ser de esas provincias y que igualándolas con las demás de España coadyuven a sobrellevar las cargas del Estado en la misma proporción. 
No es sorprendente que a lo largo del siglo XIX la defensa del fuerismo  encontrara eco y apoyo en los partidos españoles más refractarios a la modernidad: conservadores y carlistas Precisamente los que más se oponían a la libertad y la igualdad que preconizaban liberales y republicanos.   

Sin embargo, no puede decirse que aquella linea de argumentación, pese a estar basada como hemos visto en mitificaciones, inexactitudes y manipulaciones, no haya resultado tremendamente exitosa. Aun hoy se mantienen  privilegios en forma de concierto vasco y navarro. Y a juzgar por el interés con el que algunos, sobre todo desde Cataluña, pretenden convencernos de las "bondades" del federalismo asimétrico, no sería de extrañar  que, antes que desaparecer, dichos privilegios se extendieran a otras autonomías. Sobra precisar en que comprometida situación quedarían entonces los territorios "de segunda"... entre los que mucho nos tememos habrían de incluir a Castilla.

sábado, 13 de febrero de 2016

Homenaje a Los Comuneros Toledanos 2016 (publicado en "Memoria de Castilla")

Publicado originalmente en 

http://memoriadecastilla.blogspot.com.es/2016/01/homenaje-juan-de-padilla-y-259.html

HOMENAJE A JUAN DE PADILLA Y 259 COMUNEROS QUE NO PIDIERON PERDÓN, NO DEBIAN PEDIRLO PORQUE SU LEGITIMACIÓN VENÍA DEL REINO QUE IMPORTA MÁS QUE EL REY, AYER 30 ENERO 2016 EN TOLEDO

Padilla por Castilla, 30 de enero 2016 en Toledo, Homenaje al General Comunero y sus capitanes que en Villalar aceptaron la misma suerte que sus hombres, muriendo con ellos, y demostrando que eran unos más de ellos: Eran los pastores verdaderos del pueblo castellano.
A la estatua de Juan de Padilla hay que acompañar la de su esposa María de Pacheco que no pidió perdón al advenedizo Carlos de Gante, el rey odiado por aquellos castellanos que querían al rey al servicio del reino y no al contrario. Carlos Iº, el Vº de Alemania debería descansar en su tumba con sus flamencos y abandonar la tierra extremeña de Castilla para siempre. El escogió ser odiado en Castilla, cúmplase su voluntad.


Entrevista a Irene Ruiz "María Pacheco" en la serie Carlos Rey Emperador de TVE, tras el Homenaje a los Comuneros celebrado en Toledo y organizado por el PARTIDO CASTELLANO (PCAS). Publicada por La Tribuna de Toledo

viernes, 25 de septiembre de 2015

Cataluña: ¿Asimetría? No, gracias


Publicado originalmente en 



 



http://tierradeuceda.blogspot.com.es/2015/09/cataluna-asimetria-no-gracias.html



 


Hace bastante que no escribía, prácticamente desde mi vuelta de los Estados Unidos. Aunque es recomendable mantener una periodicidad, al final la palabra y la escritura no son sino arrebato aderezado con algo de inspiración y alguna que otra dosis de sosiego, según las personas.

No sé si será fruto de la edad, el paso del tiempo o el desengaño, pero es evidente que en los últimos tiempos debato poco, y es que el cúmulo de falsedades y manipulaciones que emite a diario el vomitorio liberal en lo que se ha convertido Occidente y especialmente Europa es difícil de contrarrestar. La mies es mucha y los obreros pocos, que decía Jesús. En esta entrada voy a intentar dar alguna pincelada, siquiera a modo detotum revolutum, sobre uno de los temas más candentes de la actualidad: la secesión de Cataluña.

Ayer salió una noticia sobre un debate que había tenido lugar en las Cortes de Castilla-La Mancha a propósito de la secesión de Cataluña. No puedo sino horrorizarme ante esto. Tan poca identidad y conciencia propia tenemos que en un parlamento de Castilla se dedican a tratar un tema sobre el que el ciudadano medio, si conociera su historia, tendría una posición muy clara y que en cualquier caso no es asunto que deba centrar el debate interno en una comunidad autónoma de Castilla. Mañana hay importantes concentraciones en toda la ribera del Tajo con el objetivo de paralizar el trasvase Tajo-Segura, eso sí atañe a Castilla, sí es importante para salvar el curso medio del río y que deje de ser una cloaca. Pero de eso poca gente habla. Es más importante, al parecer, elucubrar sobre hasta dónde nos bajamos los pantalones en el resto de España con tal de mantener a los fenicios catalanes dentro del Estado. Quien sepa un poco de historia será consciente, en primer lugar, de que es imposible que "se rompa España" porque España ya está rota y desde hace mucho, concretamente desde 1640 donde una región peninsular, otrora condado desgajado del Reino de León, consiguió la secesión. En España, desde entonces, hay ya dos Estados: el Reino de España (mutilado) y la República Portuguesa. Portugal, que como hijo de León es indudablemente un territorio tan hispánico como Cataluña, Castilla o Andalucía, y el portugués una más de las lenguas españolas. A estas alturas de la película, el hecho de que en España pasemos a tener tres Estados o en vez de dos, una vez rota la unidad total carece de importancia alguna.

Mapa de los territorios históricos de España. Límites regionales previos a 1833. Fuente: elaboración propia
Eso por no hablar de que quienes pretenden vender hasta a su madre con tal de que esa región levantina no se marche del Estado ignoran (por desconocimiento o mala fe) que aquellos a quienes pretenden mantener a su lado no son sino un pueblo taimado, evidentemente hispánico pero con el virus inoculado de tocar las narices sempiternamente. Lo llevan haciendo desde la Corona de Aragón, a cuya cabeza (Aragón) torpedearon siempre que les fue posible. Desleales con la Corona de Aragón, y posteriormente desleales con la Monarquía Hispánica (salvo ejemplos contados). Siempre rechazando contribuir al esfuerzo común, como ocurrió con la Unión de Armas de Olivares (1626), la rebelión y su posterior "salto del tigre" hacia los brazos de Francia (1640), hasta que se dieron cuenta que el único "tigre" ahí era Armand-Jean du Plessis, cardenal de Richelieu, dispuesto a aplastar toda "diferencia cultural" en la Cataluña asimilada. La prueba es el Rosellón, donde hoy ni el 3% de la población tiene el catalán como lengua materna. Ya en el XIX con las desamortizaciones creció una burguesía liberal que desde la época de la Isabelona (Isabel II) lleva chantajeando al Gobierno central para obtener privilegios, dinero y autonomía. Y en esas están. 

Por ello, para ellos y para nosotros, lo mejor es que decidan libremente su futuro: si quieren ir por libre perfecto, pero con todas las consecuencias. Y si quieren formar parte de un proyecto común también perfecto, pero sin asimetrías, relaciones bilaterales ni privilegios de ningún tipo: sometidos al régimen común como todas las demás comunidades. Y desde luego sin abonar un euro ni pagarles su monstruosa deuda como estamos haciendo ahora. Si lo que pretenden es continuar con la desigualdad y la asimetría, con las regiones de 1ª y las de 2ª (o 3ª), mejor que se vayan. 

Yo como castellano no estoy dispuesto a pagar ni un euro por una lealtad siempre titubeante. Me parece un insulto a mi tierra, a mis antepasados y a mi historia.

martes, 1 de septiembre de 2015

¿Por qué lo llaman solidaridad cuando es un expolio? Trasvase No

Publicado por Asociación Socio-Cultural Castilla

¿Qué está sucediendo con la cuenca fluvial del río Tajo y el trasvase Tajo-Segura?

1/En función de las existencias conjuntas en los embalses de Entrepeñas y Buendía a comienzos de cada mes, se establecen unos niveles mensuales que sirven para regular la realización de los trasvases. El  nivel crítico es el nivel 4, que se da cuando las existencias conjuntas en Entrepeñas y Buendía son inferiores a 400 hm3, en cuyo caso no cabe aprobar trasvase alguno. Pues bien: Entrepeñas y Buendía han bajado de la línea roja de 400 hm3 y siguen trasvasando.

2/ El Ministerio de Agricultura se rectifica a sí mismo y a la expresidenta Cospedal al hablar ahora de un “régimen transitorio” de reserva mínima que rebaja a 302 hectómetros cúbicos los 400 aprobados en septiembre de 2014.  Defiende con ello la posibilidad de 100 hectómetros más de nuevos trasvases tras haber entrado los pantanos de cabecera del río en “estado de emergencia”.

3/Cuando se cumplen 41 años de la prohibición de baño en el Tajo a su paso por Toledo, éste sigue fluyendo por el canal del trasvase a razón de 15m³/seg. y por su cuenca natural a razón de 0m³/seg. en la estación de aforo de Cebolla. Y a esto la Confederación Hidrográfica lo llama EXCEDENTES y el PP y el PSOE mantienen su silencio cómplice

4/ Independientemente de la dramática situación de este verano, los técnicos dicen que el caudal del río cada vez es menor, y afirman que el Tajo necesita disponer de al menos la mitad del agua que se trasvasa a Murcia y Valencia al año.

Todo esto nos lleva a las siguientes conclusiones:

A/ El  Gobierno de la España del dónut, siempre traidor con los castellanos y complaciente con la periferia vuelve a actuar como Gobierno solamente de las regiones ricas de la costa. Si a las autoridades españolas realmente les interesase la solidaridad entre territorios lo que harían sería apoyar el desarrollo precisamente de los olvidados y marginados de España. Guadalajara necesita su agua. Toledo necesita su agua. Talavera, Extremadura….Hasta Madrid, en la villa de Aranjuez, necesita un Tajo Vivo

B/Los representantes políticos de las Comunidades Autónomas del sur de Castilla (Madrid y Castilla-La Mancha)  no dicen nada y si lo hacen es para justificar y defender una supuesta solidaridad inter-territorial. Es evidente, y una vez más lo demuestran, que al PP y al PSOE sólo les interesa el Tajo cuando de su propia lucha política se trata. En lugar de representar a los votantes de su circunscripción como se hace en EEUU o cualquier país civilizado apoyan los intereses de sus partidos. Y si sus partidos tienen más votantes e intereses en Murcia o Valencia y hay que abandonar e incluso traicionar a la gente que les ha llevado a las Cortes nacionales o a las del invento autonómico, pues no pasa nada. Cuando este asunto se ha llevado a las Cortes, el PP de Castilla-La Mancha, como no podía ser de otra manera, callado. Como lleva haciendo 30 años. Podemos, Equo, etc, también callan o hablan tímidamente (Es curioso que también les dan más votos las CCAA levantinas) .

Algo falla en la representación ciudadana cuando nuestros teóricos representantes anteponen sus intereses partidistas y/o personales traicionando tan flagrantemente a la Castilla del sur. En Estados Unidos, con todos sus defectos, un senador elegido por un Estado defiende los intereses de los que le han votado, de los habitantes de ese Estado, aun en contra de su propio partido.

C/Los grupos ecologistas, tan activos en cuestiones como el ATC o el Fracking,  también mantienen silencio. La alteración del ecosistema ribereño es clara y desde aquí nos preguntamos el  por qué de ese silencio. ¿Es menos valioso el ecosistema del caudal del río más largo de la península ibérica que el de una playa de Almería, por poner un ejemplo que todos conocemos?

D/ Y el pueblo, ciego, sordo y mudo, espera bobalicón a que el PPSOE le dé empleo, como los caciques en el XIX. A que vengan los señoritos a repartir poltronas, gorras y caramelos mientras destrozan la Educación, la Sanidad y los piratas de otros territorios expolian el agua de Castilla. Pero no pasa nada. Los castellanos del sur, castellano-manchegos o madrileños, seguirán votándoles aunque las otrora feraces huertas del Tajo hayan desaparecido. O indiferentes a que muchos negocios de Sacedón o de Talavera de la Reina tengan que echar el cierre

Desde la Asociación Socio-Cultural Castilla queremos manifestar que:

El agua para beber no debe negarse a nadie, pero NUNCA para regar. El desarrollo de un territorio no se puede sostener con los recursos de otro.  Porque  Solidaridad no es expolio. Solidaridad no es desnudar un santo, la cuenca del Tajo, para vestir a otro. Solidaridad no es rematar a una tierra castigada por la despoblación y el abandono para que crezca otra tierra desértica.

No es solidaridad sino expolio que haya pueblos de la ribera del Tajo que tengan que ser abastecidos con camiones cisterna mientras el agua de sus orillas riega la huerta murciana, sus campos de golf y sus “resorts”. Que, por ejemplo, Chillarón, que tiene el pantano en su término municipal, tenga que ser abastecido con camiones cisterna de la Diputación es un sinsentido total propio de países tercermundistas.

El mayor desierto demográfico de Europa está a pocos kilómetros de la capital del Reino. Y ¿qué hacen los poderes públicos? Cual sheriff de Nothingam, robar  a los pobres para dárselo a los ricos.

Advierten desde Murcia que si se les cierra el grifo del agua tendrán que emigrar a Alemania.  Pero qué más da que los hijos de esta tierra tengan que emigrar.  Qué mas da que mueran personas en incendios y diez años después no hayan rodado cabezas. Qué mas da que nuestra tierra, a ambos lados del sistema central, envejezca y se despueble, con la excepción de Madrid.

Mientras los castellanos, sumisos, sigamos callando .  O mirando a otra parte. O sacrificándonos por el resto de España, como llevamos haciendo desde el s. XVI. Mientras sigamos divididos en varias CCAA  inventadas y tribales,  seguiremos siendo el saco de los golpes de los periféricos. Traerán la basura nuclear a Cuenca, el Fracking a Soria y Burgos, los problemas estatales a la descastellanizada Madrid, y llevándose el poco agua que queda en los embalses hasta que sólo quede  tierra reseca.

Desde la Asociación Socio-Cultural Castilla apoyamos a toda plataforma y colectivo que defienda al río Tajo , los embalses y a esta tierra. Y estaremos al lado de nuestros vecinos de Sacedón, de Chillaron, de Talavera, de Toledo, de Aranjuez…de cualquier lugar damnificado de este viejo Reino de Toledo, de esta Castilla la Nueva que a nadie parece interesar. Allí estaremos cuando nos necesiten.

Queremos hacer un  llamamiento a las sufridas gentes de estas provincias insultadas, explotadas y menospreciadas desde las taifas periféricas y desde el poder central (que no “de Madrid” como insisten en llamar los que nos quieren divididos y enfrentados). Un llamamiento para defender nuestra tierra frente a la rapiña y el colonialismo interior. Con medios pacíficos y legales. Pero BASTA YA. TRASVASE NO, EL SUR DE CASTILLA NECESITA SU AGUA.

El vergel levantino se cimienta en nuestro desierto