Zocodover. Homenaje Comuneros 2011

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viernes, 2 de mayo de 2025

2 de mayo: Madrid, el Berín oeste de una Castilla dividida

 




ICH BIN ein BERLINER” (J.F. Kennedy)



Dos de Mayo, un año más. Durante casi dos siglos el Dos de Mayo fue celebración nacional, entendida ésta como esta de todos los españoles. Pero desde 1983 se ha constituido en (mejor dicho, la han constituido) fiesta del lander, taifa o incomodidad autónoma de Madrid. 


Recordemos los hechos históricos. Un Dos de Mayo de 1808 el pueblo de Madrid se levantó en armas contra el invasor francés. Móstoles, la Moncloa, Manuela Malasaña, Daoiz y Velarde… son patrimonio madrileño, qué duda cabe. Pero sobre todo son patrimonio de todos los españoles, al igual que el tambor del Bruc o Agustina de Aragón.


Utilizar a los héroes del Dos de Mayo como algo exclusivo de Madrid y monopolizar su iconografía es algo tan sesgado y manipulador como identificar a los Comuneros y el 23 de abril con algo exclusivamente ”castellanoleonés” o el Ingenioso Hidalgo con el invento cagtellano-manchego (no lo digo yo, el propio José Bono reconocía que esa Comunidad era un “invento”). 


Este régimen autonómico que ha ninguneado y troceado a Castilla,  madre de la Patria,  ha inventado regiones que no existían hasta los años ochenta (Rioja, Cantabria, Madrid, qué casualidad, todas castellanas) . Y no sólo eso, sino que las ha dotado de unas fiestas y unos héroes, reales o ficticios (Comuneros, Dos de Mayo, don Quijote) que no deberían ser monopolio de ninguna región.


El Dos de Mayo ha quedado pues instituido como fiesta “regional” de la Comunidad de Madrid. Comunidad artificial donde las haya, con un himno que casi nadie conoce y que a muchos nos parece, ¿cómo decirlo?… Comunidad última en constituirse, forzada por las circunstancias de la sacralizada transición (1) y patrocinada por las presiones de los separatistas periféricos (2) aun contra la opinión de muchos de nuestros ilustres próceres (Tierno Galván, Tamames...). A tal respecto recomiendo encarecidamente el video que editó la Asociación Socio-Cultural Castilla sobre el proceso autonómico en Castilla la Nueva y que puede verse en youtube y al final de esta entrada.


En cualquier caso cuando las circunstancias y los intereses de los que mandan llevaron a la secesión de Madrid separándola de su región geográfica e histórica muchos, entonces imberbes púberes, pensamos ingenuamente cosas como “esto no tiene nada que ver con nuestra identidad”, ”seguimos siendo castellanos, aunque a nuestra manera” o “esta es una división administrativa, motivada por las diferencias socio-económicas”. El tiempo, implacable juez,  ha demostrado que todo fue mentira. 


Nos tranquilizaba que la bandera fuese rojo carmesí en honor de Castilla, aunque muchos lo ignoren o quieran ignorar (véase ley de la bandera y escudo). O que el escudo representase nuestra castellanidad al hacer clara referencia a las dos Castillas de las que se supone que Madrid iba a servir de puente (al final ni puente, ni viaducto). A día de hoy el escudo está proscrito “de facto”. Ni está ni se le espera en edificios públicos, caso único entre las comunidades autónomas. 


También acabaría falleciendo el “Consejo de las Castillas”, creado por los presidentes Bono, Ruiz-Gallardón y Lucas, sobre el que un tal Angel Pérez, de Izquierda Unida, recriminó a Gallardón “Usted quiere resucitar la España de los Reyes Católicos”. Qué se puede esperar de una supuesta izquierda que defiende todas las identidades y nacionalidades del Estado salvo la castellana. Para la izquierda jacobina Castilla es algo rancio, franquista o un invento de Onésimo Redondo. Para la derecha no pinta mejor, obsesionada con una imagen monolítica de una España uniforme precisamente desde la castellanidad que niega. Esa derecha liberal que dijo a los madrileños que no tenemos identidad, o que nuestra identidad es no tener identidad (Ruiz Gallardón dixit, y en esas han seguido Aguirre, Ayuso...). Finalmente, derechas e izquierdas madrileñas y estatales unidas en negar cualquier atisbo de castellanidad madrileña. 


Décadas de autonomía, lejos de suponer una mera cuestión administrativa y de servicio descentralizado al ciudadano, se han convertido en un proceso deliberado de descastellanización de la Villa y Corte y, lo que es más grave, de una provincia eminentemente castellana. Años de mentiras y ocultaciones .


Se nos dice que somos cosmopolitas, multiculturales y una especie de Nueva York mesetario. De hecho se nos ha convertido en una especie de Berlín Occidental rodeado no de comunistas, sino de “paletos campesinos”,  que es como muchos madrileños descastados ven a sus provincias limítrofes y hermanas. No hay nada peor que un nuevo rico. Y no hay nada más chulo y prepotente que un madrileño que reniega de su identidad, que aplaude todo lo que huele a “étnico” y folclórico cuando el folclore es de Alto Volta o Guatemala, mientras desprecia y ridiculiza sus propias raíces culturales.


No, no somos Nueva York. Ojalá fuésemos Londres o Barcelona. Un londinense se siente londinense, INGLÉS , británico y cosmopolita. Un barcelonés puede sentirse barcelonés, CATALÁN, (alguno) español y cosmopolitas. Pero el madrileño soñado por el régimen es capitalino, español a secas y sufre de Cosmopaletismo agudo.


En Madrid nadie es forastero. A todo el mundo acogemos con hospitalidad. Entonces, ¿por qué cualquier recién llegado nos viene a decir lo que somos o no? Mi abuela era madrileña, mi bisabuela era madrileña, mi madre era madrileña. No me considero por ello mejor que nadie. Pero a estas alturas del partido NADIE me va venir a decir lo que soy o lo que dejo de ser. En cierta ocasión un amigo dijo que no reconocía su “engendro” autonómico. Yo objeto también del mío.


Muchas veces me siento así, como un palestino que ve cómo los colonos ocupan su tierra y arrancan sus olivos. Y como un palestino, no reconozco a este Estado de Israel llamado Madroñistán. Tras años de lavado de cerebro colectivo desde Telemadrid, los medios de comunicación de la partitocracia, la “Educación” que sufren nuestros hijos… algunos no nos resignamos a ser un “departamento” napoleónico. En el Dos de Mayo reivindicamos el papel de Madrid como comunidad castellana, española, cosmopolita y orgullosa de sus raíces. Feliz Dos de Mayo a todos los madrileños y visitantes. 


VIVA MADRID CASTELLANO.

( Publicada originalmente en mi otro blog https://pepinillomutante.blogspot.com/2013/05/ich-bin-ein-berliner-soy-berlines-sobre.html ) 


(1) Rechazo de las dos CCAA castellanas “grandes”, CLM y CyL)
(2) Al igual que el nacionalismo vasco presionó para la secesión de Cantabria y la Rioja del engendro castellanoleonés, el catalán hizo lo propio para que Madrid quedase al margen de su región natural, Castilla la Nueva, que pasaría a llamarse con el estrambótico nombre de Castilla-La Mancha



 

lunes, 28 de diciembre de 2020

Castillafobia

 

Castillafobia

Publicado en eldebatedehoy.es

https://eldebatedehoy.es/noticia/sociedad/23/10/2020/castillafobia/



Publicado por José F. Peláez | 23 de octubre de 2020







Mientras los caminos se caen y nuestros viejos tienen problemas para ir al médico, tenemos que aguantar a pijos de Neguri, a snobs de Sant Gervasi o a imbéciles de Beverly Hills diciéndonos que representamos lo peor.




La Castilla que tenemos en la cabeza es la creación de dos vascos –UmanunoBaroja-, de un gallego –Valle-Inclán-, de un alicantino –Azorín– y de dos andaluces -los hermanos Machado-. La generación del 98, que tanto daño ha hecho a la imagen de mi tierra, ve en Castilla -en su paisaje, fundamentalmente- un reflejo de sus angustias, la aridez del alma, el dolor de la soledad y no sé qué otras gilipolleces de personas nacidas en la tibieza de los climas periféricos y que, simplemente, aquí tenían frío. Cuando un castellano tiene frío, se calienta, no lloriquea. Y cuando tiene miedo, se defiende.

En Castilla, la generación del 98 sublima el ideal de la España poderosa, libre, conquistadora, incumbente e imperial que, sin duda, fue en otros tiempos. Porque lo fue. Y lo fue precisamente por obra y gracia de Castilla, de su liderazgo y de su brillantez. No olviden nunca que América es una empresa castellana, no exactamente española. Es Castilla la que pone el dinero, la determinación y los hombres. Castellanas son las banderas de los barcos. Y, por supuesto, también castellanos los muertos. Y las estrecheces y las consecuencias en forma de ruina. La gloria, Habsburgo. Los muertos, castellanos. El mármol en Viena. En mi pueblo, el adobe.

Castilla nunca jamás -y digo nunca jamás- disfrutó de los frutos de su predominio, como sí hicieron ingleses, franceses o turcos con sus imperios. Tras la Reconquista, América. Y después Lepanto y Flandes. Y luego las independencias americanas. Y Filipinas. Y luego una guerra contra los franceses, y luego las guerras carlistas. Y luego una guerra civil. Son 12 siglos en guerra sin parar. Pero eso, fuera no se ve. Los reflejos del poder dejan ciegos los ojos que no saben mirar.

La Castilla de Delibes

Mientras se pasa hambre de puertas para dentro, Castilla brilla de puertas para fuera, y brilla en una época muy concreta, alejada del derroche, la fiesta y los excesos palaciegos. Eso se lo dejamos a los flamencos, que disfrutaron como enanos de toda la riqueza expoliada a Castilla. Digo flamencos porque los Habsburgo españoles solo tienen de Habsburgo el apellido paterno. Su personalidad es totalmente materna, es decir, Trastámara. No hay más que ver El Escorial, no hay más que conocer sus costumbres, su exquisita cultura y su refinamiento intelectual y moral. Y su austeridad, la tremenda elegancia de no parecer un protestante y la determinación en las formas y en el fondo. Y es así porque los Trastámara no dejan de ser una rama bastarda de los Borgoña que hacen la mayor parte de la Reconquista. Por lo tanto, esta monarquía hispánica, que hunde sus raíces en la Alta Edad Media, se identifica con austeridad material y espiritual, con trascendencia, con guerra, con muerte y con silencio, porque no puede identificarse con otra cosa. Solo hemos salvado al mundo del islam -dos veces, primero en la península y luego en Lepanto- y del éxito total del cisma luterano, que no se hace contra el Vaticano sino contra España. La cabeza de la Iglesia es, en muchos momentos, nuestro rey y no el Papa.

Pero insisto: los fuegos de artificio solo se ven desde lejos. Y el carácter adusto y frío, una anécdota que el 98 eleva a categoría porque los sorprende. ¡Pero cómo quieren que seamos! La realidad es muy distinta. Decía Umbral que Delibes «desnoventayochiza» Castilla. Delibes responde: «Siempre he dicho que eres un hombre despierto». Desnoventayochizar -el palabro se las tiene- es El camino, son Las ratas y son Los santos inocentes, obras que narran la realidad del campo castellano, la verdad sin sacarina, las cosas como son, la estampa de una tierra abandonada, humillada y vejada tras haber dado todo a España, al catolicismo y al mundo en general, a través de sus leyes, su cultura, sus universidades, su idioma y su visión humanista del hombre.

Odian a España porque odian a Castilla y odian a Castilla porque se odian a sí mismos

Todo nacionalismo lo es en cuanto que se considera diferente a Castilla. Y no conozco a nadie que, al decir que se siente diferente, quiera decir que se siente peor. Se sienten diferentes porque se sienten mejores y se sienten mejores porque, a través de Castilla, ponen coto y linde a sus complejos. Nuestra historia es épica, sí. Y victoriosa. Y gloriosa y brillante y admirable y nuestros hijos se salen en el informe PISA y muchas cosas más.

Pero somos pobres, somos pocos y estamos muriéndonos. Mientras eso pasa, mientras los caminos se caen y nuestros viejos tienen problemas para ir al médico, tenemos que aguantar a pijos de Neguri, a snobs de Sant Gervasi o a imbéciles de Beverly Hills diciéndonos que representamos lo peor, que somos racistas, fascistas, azote de los pueblos, censores, inquisidores, asesinos, imperialistas y no sé cuántas cosas más. Y vemos cómo se tiran estatuas de nuestros mejores hombres ante el silencio cómplice de esta nación aborregada. Meterse con Castilla ahora es como meterse con un niño autista y con discapacidad en el patio del colegio. Es bullying institucional. Pero quería haberlos visto meterse con esta tierra cuando se desangraba por ellos.

Odian a España porque odian a Castilla y odian a Castilla porque se odian a sí mismos. Es un asunto resuelto ya por lo «freudiano». El hombre nuevo contra el viejo mundo, contra sus padres, contra sus abuelos. Contra la Cultura. Contra los mitos y las proyecciones del alma. Es el momento de desdecir al 98 y volver a Delibes. Solo cuando dejen de decirnos quiénes somos, podrán entender quiénes somos de verdad.


domingo, 3 de diciembre de 2017

Asccas contesta a los insultos de Ramón Cotarelo

Publicado en la web de Asociación Socio-cultural Castilla: 
http://www.asc-castilla.org/contenido/index.php/concejoabierto/439-contra-el-rencor-de-ramon-cotarelo-hacia-castilla


Desde la Asociación socio-cultural Castilla querríamos empeñar unas palabras en contra de los anacronismos históricos y las supercherías xenófobas del nacionalismo catalán. Aprovechan las mancas descripciones de Ramón Cotarelo sobre nuestra amada tierra de Castilla, pero hablan frente a todos los vilipendios del catalanismo contra el resto de España (especialmente contra Castilla).


Ha sido común en la literatura de algunos nacionalismos españoles usar en sus retóricas un chivo expiatorio al que cargar los males, acaecidos en el proceso de constitución de un Estado liberal, que al parecer se cernían sobre su tierra. Este papel literario lo desempeñó en sus discursos nuestra querida Castilla, ¡parece que a los castellanos siempre nos toca bailar con la más fea!


En muchos de estos relatos nacionalistas opuestos al nacionalismo decimonónico español, al defenderse la condición postiza de la unidad española (en realidad, aglomerado de naciones, a veces puras; sin mezclas culturales o raciales ni uniones políticas, más que por la fuerza), había que darle el guión de potencia acaparadora, represiva, a alguno de los agentes históricos para explicar la Historia de España, sambenito colgado a Castilla en estas literaturas, sobre todo en la catalanista.


A estas peregrinas tesis recreacionistas de la Historia acompañaba la imperiosidad de presentar una cultura especial y propia, que se pretendía como dotada de particularidades inconfundibles, plenamente reconocible y distinguible de las otras, y, además, de condición superior (tesis que implican el anacronismo de una multitud naciones preestatales al estilo moderno, post Revolución francesa, en la Península Ibérica: con unicidad territorial, lingüística y cultural). A esta tesis le seguían también los epítetos que habían de acompañar a la unidad histórico-política que había tratado de obnubilar esas culturas. Castilla, entonces, eran los brutos, los cabreros, los charnegos, los destripaterrones, aquellos bárbaros más burros que un arado, a quienes la falta de inteligencia y su amorfidad cultural les dejaba como único recurso de dominación la fuerza, y cuyo envidioso oscurantismo empujaba a borrar cualquier rastro de cultura y de diferencia ajeno, hasta refundir a los otros pueblos, como ya lo era el castellano, en una mediocre y mesetaria imbecilidad.


A nadie se le escapa ya la contradicción esquizofrénica que habita en esta visión de la Historia de España y de los pueblos que la hollan, más allá de que la verdad histórica repulse como falso este relato: ¿Venció Roma o los galos? ¿El Imperio macedónico o las tierras que fueron luego Alejandrías? ¿Vencieron los fenicios, que poblaron Cartago y su república, o los habitantes anteriores? Nuestra visión de la Historia y la unidad de España, realmente existente, la cual no nos cabe exponer aquí, no tiene nada que ver con el delirio que fabulan los nacionalismos fragmentaristas. Si lo diésemos por supuesto, toda la Historia Universal habla en contra de que pudiese suceder algo así: que un pueblo de salvajes, sin cultura, pueda domeñar a una civilización a través de un proceso de vaciado cultural y someterlos por largo tiempo, sin otro proyecto político que una estulta sujección a la ignorancia y a la inanidad. En los casos mencionados arriba (Roma o Alejandro, por ejemplo), triunfaron sobre sus pueblos rivales no por superioridad bélica, por mera fuerza, sino por ser capaces de incorporarlos junto con sus pueblos en una unidad mayor. Para lo que, se apoyaron en una sutileza cultural sin par, que sobrepujaba a la de los pueblos rivales; por ejemplo, estaban en la perspectiva de poder asumir innovaciones culturales de éstos y engrosar una cultura que comenzaba a ser común (por cierto, que es el origen del legado cultural de Occidente).


Así, la Historia demuestra en su andadura lo falaz de la visión del independentismo. Castilla es una unidad histórico-política que se constituye como condado, luego como reino y finalmente funda una Corona, que se hermanará con la de León. Un pueblo capaz de desarrollar estas formas políticas y de trabar relación con sus pueblos vecinos y hermanos de manera tan diversa y profunda, no parece una mera banda de iletrados salidos con lo puesto de una cueva en la Peña Amaya. Castilla, sus albores en la Bardulia, es mentada en documentos en el temprano año 800 d.C.


Poco después, tendrá el honor de poner el origen del primer municipio español de nuestros días, Brañosera, por su carta puebla, precedente del derecho foral y de todo el hispánico, y primer paso de todo el orden municipal peninsular. No realizaremos aquí una colección de anécdotas históricas: referiremos datos que señalan realidades estructurales materiales, apreciables en la Historia, que desmienten el mito de que Castilla no tuvo cultura. Castilla fue cultísima: las tempranas glosas silenses y emilianenses, allá por los ss.X-XI, recogen los primeros pasos en la constitución de una de las más tempranas lenguas romances, europeas y peninsulares, que se ha definido como una de las más importantes a día de hoy a nivel mundial (que hablan 500 milones de personas), a la par con el inglés, con el mandarín y con el portugués.


Estas glosas aluden a otra realidad estructural fundadora de riqueza cultural: la red de monasterios precedentes de las universidades, como la de Palencia (1212) o la de Valladolid (1247), pioneras de toda una herencia de alta cultura y avanzados estudios (de las primeras de Europa) que tendría su apogeo con la de Alcalá. Ésta, junto con Salamanca, contribuyó de modo importantísimo a la escuela hispana, no sólo con la afamada neoscolástica, sino con todo un arsenal de estudios técnicos y científicos (con los que se demostró, entre otras cosas, la circularidad del orbe, y que permitieron el desarrollo de unas tecnologías que posibilitaron una Monarquía que se extendía por la mitad del Mundo). Amén de un desarrollo de teoría y técnica jurídicas sin parangón, representado muchas veces por el burgalés Francisco de Vitoria. Nombres como el de Gonzalo de Berceo, o el Arcipreste de Hita, o el toledano Garcilaso, o el madrileño Quevedo, o el albacetense Alonso Carbonel o el también madrileño José de Churriguera, no podían despuntar en un erial cultural.


Lo excepcional de sus obras implica una formación intelectual de primer orden, que sólo puede darse en una sociedad con un legado histórico suficiente y potentísimas escuelas donde se atesora, se selecciona críticamente, se desarrolla y se imparte el saber: de la ingeniería a la pintura, de la lírica a la ciencia jurídica, de la náutica a la filosofía más fina (hasta el XIX, las escuelas de filosofía o teología europeas aprendieron ontología con el manual del granadino De Suárez).


Para finalizar, como postilla, no querríamos dejar pasar la ocasión para apreciar el absurdo histórico que supone el unicismo sustancialista que propone el catalanismo para su nación y cultura, cuya versión más histriónica es esgrimida hoy por el Institut Nova Història (nueva, pero de verdad). El fragmentarismo catalanista plantea el anacronismo de que pueblo y cultura catalanes conforman una esfera cerrada y perfecta, que se puede remontar casi hasta el Pleistoceno. Cataluña, así, estaría llamada a su esplendor cultural, como un destino manifiesto, desde las primeras bandas de homínidos que poblaron lo que es hoy su territorio. Como tal, a ella pertenecerían las primeras muestras culturales o de progreso en la Hª de España (incluso, en la Hª del continente europeo o, aún, la Hª Occidental, la universal) y las más relevantes de la Humanidad. Un cuento insostenible.


Nos gustaría rubricar esta carta, antes que con ningún nombre, con la bandera de Castilla, patria nuestra tan afrentada y olvidada hoy por muchos.


viernes, 22 de septiembre de 2017

CANSALUÑA (1ª PARTE)







Otra vez a vueltas con el Pedro y el lobo catalán, y ahora puede ser que venga de verdad el lobo. Han conseguido que rompa mi silencio y mi retiro voluntario (Oh, milagro a lo Vida de Brian...)Porque me preocupa y me cabrea el tema, a ratos una cosa más que la otra

La verdad es que el temita cansa, y son cansinos unos y otros, tanto los que quieren abandonar este proyecto común (1) como los que pronostican el fin del mundo si se van (2). Y no es que quite gravedad al asunto, ojo, aunque por poder podría.

Podríamos, pensar que la unidad de España, históricamente es un ideal que sólo se dio con Roma y un poco menos con el Reino visigodo. Como dice un amigo, “... España se rompió en 1640. En España hay dos Estados, el Reino de España y la República Portuguesa. (...).

O podríamos pensar que el Estado unificado y homogeneizado nació tras las Cortes de Cádiz en 1812 siguiendo un modelo jacobino centralista francés completamente ajeno a la Historia y Tradición de las Españas.

O también podríamos decir como otro amigo que De nada sirve que Cataluña permanezca en España si ambas van a seguir siendo un estercolero

Por si esto fuera poco, podríamos afirmar que desde hace años ni siquiera somos un Estado soberano: la OTAN, la UE, el FMI...ellos y por supuesto las élites que a traves de ellos y de otros muchos (lobbies, conglomerados de intereses, oligarquías locales varias.) son los que realmente deciden. El pueblo español no pinta nada, rebaño feliz que cree vivir en libertad y democracia. Como decía Goethe “...Nadie es tan esclavo como quien se cree libre sin serlo (….)”

Podríamos o podemos (con perdón) pensar así. Bien, de acuerdo . Por otra parte España, la España liberal surgida de 1812 no es ya la reserva espiritual de occidente, ni la cabeza de un Imperio en el que no se pone el sol, ni ese baluarte y vanguardia de la cristiandad, azote de herejes y de infieles. Au contraire, España encabeza ahora la descomposición de occidente en podredumbre moral, mediocridad intelectual, fracaso escolar, analfabetismo funcional y tantos otros deportes modernos . Su legislación está a la cabeza del mundo en acoso al varón heterosexual, demonización de la disidencia al pensamiento único... y no sigo no vaya a incurrir en alguno de los nuevos delitos de pensamiento. Cierto es que como solía decir un ex-jefe mío: “corruptio optimi pessima” (la corrupción de los mejores deviene en los peores)

Todo esto puede que sea verdad. Pero la secesión de una de las regiones más ricas y de una de las dos locomotoras principales del país no va a mejorar nada el panorama. Y no solo a nivel económico. Si los que mueven ficha en el mundo, empezando por el omnipresente Soros, apoyan y ven con buenos ojos el proceso de secesión, por algo será. Que la balcanización no puede ser buena para esta convulsa piel de toro tampoco se le escapa a nadie con un par de dedos. Pero tampoco puede ser buena para el gran capital y para los usureros disfrazados de europeístas No acabo de ver qué podrían ganar.

En fin, que, especulaciones y elucubraciones historicistas aparte, hay varias cuestiones que parecen claras. Como que los separatas han conseguido uno de sus objetivos después de muchos años de insistente labor (3): no ya que la mayoría de su pueblo quiera la independencia, sino que media España quiera que se vayan. Ese objetivo puedo comprobar día a día desde hace mucho que está más que conseguido.

Pero intentemos analizar qué posibles escenarios pueden darse en el futuro . Y siento no ser la alegría de la huerta, pero desde mi molesta opinión creo que pase lo que pase, será malo:

Escenario A) las cosas puede que queden como están, pero con una creciente ruptura entre unos y otros que derive, tarde o temprano, a que se salgan con la suya los independentistas. Llevan décadas preparando el terreno: suya es la televisión autonómica, el sistema educativo, suyo es, me temo, el futuro.

Como decía Goebbels, “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad” , y así ha acabado pasando no sólo en Cataluña o País Vasco, sino en Andalucía (con el blasinfantismo proafricano) , o con la leyenda negra en todo el mundo, países hispanos inclusive. Incluso en CCAA como Madrid, La Rioja o Cantabria, donde llevan 30 años descastellanizando sus respectivas provincias, enseñando a los escolares una Historia reinterpretada al gusto del poder , inventando unas identidades “ad hoc” y unas autonomías a mayor gloria de los enemigos periféricos de Castilla y de la misma España.

En resumen, este escenario A supondría una prórroga quizá en las formas, pero en vez de una ruptura traumática para hoy, una agonía larga o breve para mañana.

Escenario B) Cataluña sigue en una España aparentemente unidaº, pero con mayores privilegios. Con un régimen fiscal como el de vascos y navarros y otro tipo de prebendas y mercedes. Esto es lo que a mi modesto juicio va a pasar. Saben que la ruptura total hoy día es imposible, así que siguen con el juego que tan buenos resultados les ha dado: amenazar, amagar, asustar y chantajear al Estado central con la aquiescencia o el silencio del resto de españoles. Como suele decir otro amigo. “ellos pactan, Castilla paga “ (y Extremadura, León, Aragón, Asturias…)
( Continuará)


(1) Separatistas que quieren irse además echando estiércol sobre el resto de regiones o territorios que constituyen este Estado. Por más que vayan de liberadores de pueblos y de amigos del “Pueblo español” (del que ellos forman parte) en el fondo hay odio, desprecio y sentimiento de superioridad sobre el restospaña-

(2) entre los que se les llena la boca con la palabra España tampoco faltan los del torito de Osborne y éxitos deportivos a los que les importa uma mêrde la agonía del campo y de los pueblos de Castilla o Extremadura, los señoritingos varios y, cómo no, separadores tan perniciosos como los separatistas: gentes que identifican España con el idioma castellano (al que, por cierto, niegan su denominación y filiación) mientras desprecian los demás idiomas y culturas ibéricas. Tan prepotentes y supremacistas como los independentistas, los separadores, se retroalimentan con estos. Pero sobre separatistas y separadores ya he escrto muchas veces. Busquen en este blog, hay hasta una entrada llamada así.

(3) vivencias mil al respecto tengo: como hace 31 años en el Ponte Rialto de Venezia, unos jóvenes de mi edad cantando un himno a Terra Lliure. Esos jóvenes ahora serán cincuentañeros como el autor de estas torpes líneas.


lunes, 1 de agosto de 2016

Agujero negro de las Castillas

Llevo un tiempo dándole vueltas a esta entrada. Va de lo de siempre, de Madrid.Para cualquier castellanista con dos dedos de frente Madrid debería ser la piedra angular, por su peso económico y demográfico. Porque sin Madrid, a ver si nos enteramos, señores del castellanismo político, no hay Castilla posible. Y sin Castilla, no habrá España posible, o al menos equilibrada y simétrica. Ni república, ni Reino, ni leches en vinegar. 

Madrid tendría que haber sido el motor no sólo del Estado español, sino de las Castillas. No vamos a volver a lo de siempre, al por qué se nos sacó a los madrileños (entre unos y otros) de nuestra región natural, geográfica e histórica, Castilla la Nueva, aludiendo a "razones de Estado", socioeconómicas, etc. (1) No sé quién decía que tristes tiempos eran aquellos en los que había que defender lo evidente. Vivimos en tiempos de engaño universal, y como dijo Orwell, en estos tiempos decir la verdad resulta un acto revolucionario. 

Evidentemente si se desgajó a Madrid de su región histórica fue por motivos poderosos, o mejor dicho, por intereses poderosos de grupos poderosos. Y por eso los castellanismos y el sentido común no lo tienen fácil. Llevan 30 años comiéndole el coco a la gente, dentro y fuera de esta provincia, vía medios de "comunicación", enseñanza, etc etc, de tal modo que a los pocos que defendemos la castellanidad de esta comunidad, (2) se nos ve como radicales, marcianos, frikis y cosas peores. 

So pena de repetirme, recordaré varios hechos demostrados:
 1) Desde su reconquista en el s. XI por las huestes de Alfonso VI hasta 1983 Madrid y sus tierras circundantes ha sido tierra castellana y no ha sido otra cosa. Nadie lo puso en duda, ni siquiera en el s. XIX, la segunda república, el franquismo, ni con Austrias ni Borbones. Claro está que siempre está el listo que nos dirá que vivimos en el pasado, o que esa castellanidad es algo de los "libros de Historia" (ese mismo listo que luego se mofa de los estadounidenses por "no tener Historia") . ¿Por qué se silencia esta parte de nuestra Historia? ¿Por qué se disfraza de eufemismos ("los cristianos reconquistaron Madrid" por ejemplo;  Castilla y castellano son palabras tabú) ? ¿Por qué en contadas ocasiones se les escapa algo así en Telemadrid? ¿por qué se omite toda relación con nuestra tierra en atlas, guías, libros escolares? Quizá por el mismo motivo por el que el escudo de la Comunidad de Madrid está ausente ya de todo edificio público desde hace unos años. Medítese.


2) Pasando unos días en la zona de Talamanca del Jarama/Algete, vuelvo a constatar la inexistencia de ninguna barrera física, geográfica o natural entre dicha zona y la campiña de Guadalajara (como no la hay entre Seseña y Aranjuez, la Sagra madrileña y la toledana, o Alcalá de Henares y la Alcarria arriacense...) , El mismo campo, el mismo paisaje, el mismo clima. Ah, pero por obra y gracia de un señor del s. XIX y la voluntad de unos políticos de la oligarquía del s. XX oh, somos identidades distintas, y a este lado de la "raya" se respira la multiculturalidad, el españolismo olé y el cosmopaletismo.

3) A diferencia de un ciudadano del Londres inglés, británico y cosmopolita, o de la Barcelona catalana, española y cosmopolita, el madrileño medio es un ser ajeno a todo lo que pasa a 60 km de la metrópoli. Han conseguido entre unos y otros que este "ciudadano del mundo" (o más bien del inframundo) se interese más por lo que sucede en NYC, Tahití o en una playa alicantina que en sus provincias limítrofes (3) 

4/ Lo de España no tiene parangón en Europa: la 4ª ciudad en población del continente está a tan sólo 90 y algo Km. del mayor desierto demográfico de Europa. Si lo veís lógico o normal, es que estáis más lobotomizados de lo que creéis. Aquí nos tiramos horas en metro, nos asfixiamos de superpoblación, teniendo provincias vacías prácticamente alrededor, con abundancia de agua (4), recursos naturales, etc.  etc. Suma y sigue de despropósitos.

En fin, que Madrid, para sus provincias hermanas, es polo de desarrollo , pero menos de lo que hubiese sido en caso de haber constituido una misma entidad administrativa. Los mismos que hablan de eliminar fronteras, de mercados únicos, etc, han consolidado fronteras entre Madrid y su Hinterland. Por contra, Madrid, desde el s. XX es un agujero negro que ha absorvido a la población y recursos de Segovia, Ávila, Guadalajara, Toledo...convirtiendo a los antaño orgullosos y dignos castellanos en unos seres prepotentes y sin identidad. Como leí hace años en un foro de internet "...Madrid es una comunidad vampira que drena todo lo que hay a su alrededor perjudicando enormemente a Castilla..."

Pero el separatismo madrileño no sólo ha puesto la puntilla a Castilla, sino al propio Madrid, que a fuer de dar la espalda a los "paletos" está limitando su propio "espacio vital" si me permiten un término demonizado pero que refleja las limitaciones territoriales y de todo tipo de este invento. 

Vivimos en un absurdo, en el que los jóvenes de Guadalajara estudian en Alcalá de Henares o los de Ciudad Real en Madrid, en el que la fábrica de la cerveza-enseña madrileña se traslada a Azuqueca de Henares (Guadalajara), en el que muchos/as madrileños viven en Seseña, Carranque, Toledo...Un absurdo en el que el madrileño medio que pide derribar la valla de Ceuta ve como lo más normal una valla mental, administrativa, política, entre Valdemoro y Seseña. (5) 

Estoy convencido que tarde o temprano, por pura lógica socioeconómica, y por mor de la extensión del área metropolitana matritense, volveremos a ser un uno madrileños, toledanos, arriacenses...sea en una provincia, mancomunidad o lo que sea. 

El problema es el que en una charla en un centro cultural puso de manifiesto un joven: "si no recastellanizamos Madrid, se madrileñizará Castilla". Y si esa "madrileñización" supone volverse un borrego que bala al son que marca el mundialismo, un esclavo feliz sin identidad (6) y sin raíces, un individuo acrítico útil al gran Capital, pues yo me apeo. Espero no ver ese día. Lucho con todas mis fuerzas desde los pocos resquicios que nos deja este sistema. Pero espero no ver ese día. O que antes caiga el Meteorito, Deo Volente.

(1) Quien esté interesado, que busque en Internet información sobre el proceso autonómico en Castilla la Nueva, es decir, cómo se "inventaron" Castilla-La Mancha y Madrid. Entre otros, https://youtu.be/xFaqlz8Wfks
(2) Comunidad inventada en 1983 sobre una provincia cuyos límites "inventó" Javier de Burgos en 1833, en muchos casos sobre tierras de Segovia y Toledo. Véanse Atlas y libros de Historia.
(3) perfecto, somos una isla, un oasis en mitad del desierto castellano: cuando la harina de nuestro pan es de Aranda, el agua que se bebe en Alcalá es del Sorbe, provincias como Segovia, Toledo o Ávila dependen económicamente de la megalópolis. 
(4)Aunque gracias al Trasvase Tajo-Segura buena parte de esos recursos hídricos se destinan a regar huertas lejanas, resorts y campos de golf en Murcia.
(5) Ya se ha visto que el humo del cementerio de neumáticos de Seseña no entendía de fronteras autonómicas. Gracias a Dios que el viento no lo trajo a la metrópolis, con las consecuencias para la salud que esto hubiese acarreado. Y otro día hablamos del basurero nuclear de Villar de Cañas (Cuenca), a menos de 100 Km de la capital del Imperio (¿cuántos madrileños conocen ese riesgo? Si lo comparamos con la preocupación por cosas como vertidos en costas gallegas u hoteles en el desierto de Almería, podemos colegir que realmente nos informan de lo lejano y no de lo cercano. Y tampoco parece que nos importe mucho que nuestros hijos puedan sufrir secuelas por un accidente nuclear. Pues ala, borreguitos, todos a limpiar playas de comunidades autobobas que nos odian)
(6) Como suele recordar un viejo amigo, a los esclavos recién llegados al continente americano lo primero que les prohibían era su idioma, sus bailes, sus costumbres, su religión. Privándoles de su identidad, les era más fácil esclavizarles. Caray, qué paralelismos. Sólo que hogaño, no se utiliza el látigo y el rifle, sino la televisión y la escuela.




Monumento a Alonso de Arreo y otros comuneros madrileños en Navalcarnero (Madrid)







































































jueves, 14 de enero de 2016

EL GRAN ÁRBOL ESPAÑOL: Identidad española. Identidad de los españoles. ( 2 )




Por Eduardo de Prado Álvarez (1)

....CIERTA IMPROVISACIÓN y no menos cierta  'chapucera' acción pastelera de los  partidos  políticos en la, por otros conceptos,  tan positiva TRANSICIÓN ESPAÑOLA A LA DEMOCRACIA, dejaron sin resolver o resolvieron muy mal el tema de las  identidades diversas, plurales, y el de las pertenencias emocionales de los españoles.

Por decreto, léase por imposición de una Ley orgánica llamada Estatuto de Autonomía de Cataluña, hicieron catalanes a la fuerza a miles de andaluces, gallegos, murcianos, aragoneses, extremeños, castellanos, etc.,  por ejemplo. Una   cosa es que cada español tenga  derecho  y  aún obligación  de  VOTAR en el Municipio de su residencia,  y por ende  de  su provincia y Comunidad autónoma, (o a serle aplicado el Derecho Foral o regional donde lo haya) y otra que se les aboque  a perder su  origen e  IDENTIDAD PROPIA y se les obligue  a  ser 'catalanes', sin quererlo. Luego, para más INRI,  nos  sale 35 años después,  la Sra. Carme Forcadell,  presidenta de la mal llamada 'Asamblea Nacional de Catalunya' (ANC),  diciendo  en 2015 que ''no son 'poble' de Catalunya".

Con ese mismo esquema, hacen vascos a otros muchos ciudadanos, decenas de  miles que no los son y que a lo mejor no lo quieren ser.

Con el mismo esquema privan a los andaluces de ser andaluces en Bilbao, en Barcelona o en Sabadell y Manresa. O impiden que los gallegos sean gallegos en Madrid, Barcelona, Valencia o Bilbao.

(Curiosamente, los catalanes en Madrid y los vascos en Buenos Aires, Lima, Madrid o México se siguen diciendo 'catalanes', o 'vascos'; muy curioso).

Pero con el mismo proceder, arrebatan la identidad castellana a cientos de miles de castellanos y castellanas de la Provincia de Madrid, hoy comunidad de Madrid (CAM). U obligan   ser 'manchegos', en la  mal   llamada 'Castilla - la Mancha' ,   a los que no lo son. Y un largo etcétera de insatisfactorias situaciones impuestas.

Castilla, además, se ha quedado sin castellanos y castellanas, sin ir más lejos.

Hay que restañar esas heridas y volver a la  normalidad  y al sentido común. Y sobre todo a la libertad de sentimientos. A LA LIBERTAD.

--- No es la primera vez que lo digo. La identidad de los españoles es muy plural y es percibida por ellos como muy diversa y plural.

Todos somos españoles, es cierto, pero cada uno lo percibe con sus matices, con su propia cultura, origen, zona de nacimiento o de residencia, de querencia o de adopción. Es todo muy poliédrico y complejo.

--- Me salen, además de la ESPAÑOLA, (y de la Española-española), 45 identidades subespañolas; o sea, además de la identidad ESPAÑOLA NACIONAL, 45 IDENTIDADES SUBESPAÑOLAS autoidentificativas. TOTAL 47 (ver más abajo) .

--- Creo que más, no procede. Y menos, no sería adecuado. Ni completo.

--- Reconocido eso, habría que dejar cerrado del debate identitario en España, por lo menos para los siguiente 300 años.

Veamos.

Identidad de los españoles (autoidentificación)

1. Española (equivale a nacionalidad: Española) en el DNI. Obligatoria para todos. (1)

2. 1.1. Identidades subespañolas autoidentificativas OPCIONALES (y voluntarias) de todos los ciudadanos/ciudadanas españoles.


2.2 2. Española española.

Aquellos que se sientan sólo españoles (varones o mujeres), O sea ESPAÑOLES españoles, varones o mujeres, puedría optar, en un Hipotético Nuevo DNI  optar , digo, por dejar el espacio 2º (autoidentificativo) en blanco en el futuro DNI que se podría proponer, por ejemplo; o bien reiterar con la palabra ‘española’. (2) .

--- Y ADEMÁS: Listado de :

Identidades subespañolas autoidentificativas OPCIONALES (y voluntarias) de todos los ciudadanos/ciudadanas españoles:

2.3 Andaluza (3)
2.4 Andaluza-castellana (4)
2.5 Aragonesa (5)
2.6 Asturiana (6)
2.7 Balear (7)
2.8 Balear-catalana (8)
2.9 Canaria (9)
2.10 Canaria–castellana (10)
2.11 Cántabra (11)
2.12 Cántabra-castellana (12)
2.13 Castellana (13)
2.14 Castellana-Cántabra (14)
2.15 Castellana-Leonesa (15)
2.16 Castellana-madrileña 16)
2.17 Castellana-manchega (17)
2.18 Castellana-Riojana (18)
2.19 Castellana-otras regiones ESP (19)
2.20 Catalana (20)
2.21 Catalana-castellana (21)
2.22 Catalana-andaluza (22)
2.23 Catalana-otras regiones ESP. (23)
2.24 Ceutí (24)
2.25 Extremeña (25)
2.26 Extremeña-castellana (26)
2.27 Extremeña-castellano-leonesa (27)
2.28 Extremeña-leonesa (28)
2.29 Gallega (29)
2.30 Leonesa (25)
2.31 Leonesa-castellana (31)
2.32 Leonesa-gallega (32)
2.33 Melillense (33)
2.34 Murciana (34)
2.35 Navarra (35)
2.36 Navarra castellana (36)
2.37 Navarra vasca (37)
2.38 Navarra-otras regiones ESP. (38)
2.39 Riojana (39)
2.40 Riojana-castellana. (40)
2.41 Valenciana (41)
2.42 Valenciana –catalana (42)
2.43 Valencia-castellana (43)
2.44 Vasca (44)
2.45 Vasca-castellana (45)
2.46 Vasca-navarra (46)
2.47 Vasca-otras regiones ESP. (47)

--- En cualquier municipio de España se debería poder optar por una – y sólo por UNA – de las subidentidades autopercibidas, sin límite y sin restricción alguna de posibilidad elección. No tendrá –dicha identidad subespañola– efectos legales de ningún tipo, si no sentimentales y de identidad personal autopercibida por cada español o española.

---No es lo más importante que conste en el D.N.I, pero diré que yo el DNI español lo dejaría igual que está ahora, pero con una pequeña variación. Junto al apartado Nacionalidad, donde siempre debe seguir constando: ESPAÑOLA, para todos, y añadiría una posibilidad opcional, -voluntaria o sea-, de incluir una segunda identidad o subidentidad, digamos subespañola.
Ver Listado de  45+1= 46 más la ESPAÑOLA = 47.


Que cada cual PUDIERA  pedir que constase en el DNI, junto a la general ESPAÑOLA propia y común a todos LA SECUNDARIA; o bien dejar en blanco ese SEGUNDO espacio, sin rellenar. Barcelona 23/10/2015.-



© Eduardo de Prado Álvarez, Barcelona, España, ventitrés de noviembre de dos mil quince (2015).
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(1) DE PRADO ÁLVAREZ, EDUARDO. Eduardo de Prado, actualmente miembro del Movimiento Cívico D’Espanya i catalans. Militante antifranquista en los años 60, fue fundador del Concejo Comunero de Barcelona, formado por inmigrantes castellanos en la Ciudad Condal. En los años 80 contribuyó a la fundación del partido político castellanista Tierra Comunera. Posteriormente fue miembro del Concejo Nacional del Partido Castellano (PCAS) hasta su abandono del mismo partido.